domingo, 22 de noviembre de 2009

EL PÚBLICO EN EL MUSEO.

Los estudios de público sirven para obtener información actualizada acerca de los visitantes al Museo con el fin de:

 Mejorar las prestaciones del Museo en su vertiente pública.

 Responder mejor a las necesidades y expectativas del público.

 Mostrar a los patrocinadores de que manera el Museo sirve a la comunidad y que sectores son usuarios del Museo.

Para ello debe buscarse el análisis cuantitativo de los factores demográficos y de comportamiento social y los métodos cualitativos utilizados, para conocer las actitudes, sentimientos y motivaciones del visitante.

Esto es importante porque:

 Los museos que tengan éxito en el futuro, serán los que ofrezcan algo verdaderamente interesante a la sociedad.

 La satisfacción del visitante es el generador de audiencias más positivo, como lo demuestran las encuestas.

 La información "boca a boca" está en el origen de las decisiones de visita.

 La plena satisfacción de la visita está asociada a: 1) mayores ingresos generados por compras efectuadas en la tienda del museo y asistencia a la cafetería. 2) mayor número de visitantes que se convierten en miembros de las asociaciones de apoyo al Museo.

El número de visitas cuenta mucho hoy en día. Mientras los estudios de público se realizan para formar una base de datos sobre los visitantes y para disponer de información sobre aspectos demográficos y estilos de vida, los métodos de acercamiento (entrevistas en las salas, observación directa, talleres, etc.) se utilizan para comprender mejor las motivaciones de la visita, las expectativas de los usuarios y la calidad de la experiencia disfrutada por el visitante. Este tipo de investigación es especialmente importante para abordar las necesidades de las audiencias

El Museo debe disponer de un especialista en evaluación para que diseñe e implemente la investigación y se encargue luego de analizar y divulgar los resultados, acompañado un equipo competente que lo secunde. En base a sus recomendaciones se emprenderán nuevas acciones.

 PRINCIPALES ESTUDIOS REALIZADOS EN ESPAÑA.


Para nuestro país, el comienzo del estudio del público en los museos, es tardío y esporádico, ya que no empezará hasta década de los ’80, con los trabajos de Verde y García Blanco, Sanz y Median, sobre el comportamiento del visitante en sus respectivos museos.

Con un carácter más experimental son de destacar las investigaciones realizadas sobre el Museo de Zoología de Barcelona realizadas por Prats y Flos sobre el aprendizaje a través de la visita al museo. Y la primera evaluación sistemática con método científico en nuestro país se realiza en 1989 por parte de Prats sobre la exposición “L’Ecologia”.

Por estas fechas también se financia por parte de la Administración el primer proyecto de investigación sobre esta temática, dirigido conjuntamente por la Universidad Complutense de Madrid y Museo Nacional de Ciencias Naturales, donde se realizaran una serie de estudios sobre el público del mismo. También hay que destacar que esto provoca la implantación del primer departamento dedicado a la evaluación y estudios de público, creado por Carme Prats.

A partir de estos hechos la Administración financió al Museo Nacional de Ciencias Naturales dos proyectos más: “Evaluación del Museo Nacional de Ciencias Naturales” e “Investigación museística sobre público y exposiciones: creación de una base de datos nacional”. En este mismo departamento se realizan diferentes trabajos tanto teóricos como prácticos, como informes de evaluaciones y revisiones por parte de especialistas en el tema como Pérez Santos, Prats o Muñoz.

El hecho de que surjan abundantes estudios sobre diferentes temáticas como la frecuencia y ritmo de las visitas, el público específico que asiste a los museos y a determinadas exposiciones, los visitantes en nuestro país y las diferentes recopilaciones sobre este tipo de estudios, manifiesta el interés que comienzan a despertar este tipo de investigaciones.

Es importante señalar los estudios en evaluaciones de exposiciones por parte de García Blanco, Mikel Asensio y Elena Pol “los bronces romanos en España” y “El mundo micénico”, entre otros trabajos que de forma conjunta realizan.

En esta última década son más abundantes este tipo de estudios y su calidad también aumenta, son el caso de los trabajos de Pérez Santos (2.000), Asensio, Pol y Gomis (2.001), Alcalde y Rueda (2.004), Almazán (2.007), los realizados por el Instituto de Estudios Turísticos (2.006), la Fundación Seneca o el Museo del Traje (2.005-2.007), entre otros, sin olvidarnos de la creación del Laboratorio Permanente de Público de Museos por parte de la Subdirección General de Museos Estatales (2.007).

En resumen se puede decir que los estudios realizados en España sobre el público en los museos se caracterizan por ser escasos, obtenidos por métodos poco rigurosos o desconocidos y por ser poco influyentes en la toma de decisiones en la política museística. Además los estudios realizados giran en torno al análisis del público, es decir, al estudio descriptivo de las características de los visitantes de los museos y solo una pequeña parte son evaluaciones de actividades y programas educativos, evaluaciones previas o público potencial o evaluaciones sumativas y no se ha publicado hasta ahora ninguna evaluación formativa, si bien se han realizado algunas evaluaciones de exposiciones sucesivas.

 CARACTERIZACIÓN DE LOS VISITANTES DE MUSEOS EN ESPAÑA.


Sobre los estudios realizados con referencia al tipo de público que visita el museo en nuestro país, se desprende que según:

 El interés general. El interés que los museos despiertan entre la sociedad española puede considerarse elevado: más de dos tercios de la población le otorgan puntuaciones de interés de 5 o superior, en una escala de 0 a 10. En concreto, hay un 11,8% de la población que muestra un interés máximo por los museos, ya que se sitúan en las puntuaciones más altas de la escala (9 o 10 puntos) y otro 25,5% se posiciona al respecto con un nivel de expectativa bastante alto, con valores de 7 y 8.


 El habito de ir a los museos. Sin embargo los datos anteriores de interés no se traducen de la misma manera en el número de visitas, ya que los datos publicados en las encuestas de comportamiento cultural nos indican que solamente una proporción reducida del conjunto de la población utiliza con alguna asiduidad estos centros. Por ejemplo, en la Encuesta sobre el comportamiento cultural de los españoles, se publicaba en 1985 que el 16% de la población española realizaba con cierta asiduidad (al menos una vez cada tres meses) una visita a “museos, exposiciones o monumentos” (Secretaría General Técnica, 1985). Otra encuesta de este mismo tipo realizada en 2006–2007 (Encuesta de hábitos…, 2008), aporta las cifras de un 31% de la población española que ha visitado un museo en el último año, un 33% que ha visitado un museo hace más de un año y el resto que no ha visitado nunca o casi nunca un museo.

Si lo comparamos con Gran Bretaña (47%-58%) o Canadá (55%-60%) podemos especular que en España las visitas a museos son bastante menos habituales y frecuentes que en estos países de gran tradición museística y cultural, pero para ser justos otros países como Francia (30%), Países Bajos (38%), Noruega (30%) y Finlandia (35%) su nivel de asistencia es muy similar a la nuestra.

 El análisis por Comunidades Autónomas indica que el País Vasco, Cantabria, Canarias y Castilla y León presentan cifras de asistentes a museos bastante por encima de la media mientras que Extremadura, Asturias, la región de Murcia y la Comunidad Valenciana registran cifras muy inferiores de población con el hábito de ir a museos.


El ranking de visitas a la tipología de los museos en España quedó en 2.006 según el Ministerio de Cultura establecido de la forma siguiente: El primer aspecto que merece la pena destacar es que el modelo de museo que más atrae al público es el relacionado con las ciencias sociales, como se destaca el hecho de que el tipo de museo más frecuentemente visitado es el etnográfico y antropológico (16.9%), que sumado al arqueológico (12.6%) y al de historia (7.1%) hace un total de un 36.6%. Este tipo de museos es seguido por los que podemos denominar artísticos ya que si sumamos los de bellas artes (14.3%), que son segundos en el ranking, y los de arte contemporáneo (7.9 %) y los de artes decorativas (2.1%) nos dan un total de 24.3%. También comprobamos que el empuje de los nuevos museos españoles de ciencia y tecnología (2.8%) aun no se traduce en cifras de visitantes comparables con los resultados muy consolidados de los museos ya citados.


 Atendiéndonos al perfil social, económico y cultural del visitante español no difieren mucho de las obtenidas para el caso británico, aunque si se destacan aspectos concretos como los que se subrayan a continuación. En España el nivel de estudios es clave para diferenciar al visitante de museos, quizá más que en otros países y definitivamente más que en Gran Bretaña. Por ejemplo, de los visitantes que van 3 veces al año a un museo, los que tienen estudios medios (Bachillerato, FP) y enseñanza universitaria suman 67.5%, mientras que los visitantes con escolarización básica completa o incompleta son un 33%. Estos datos nos dicen que la población con estudios es el doble de propensa a visitar un museo que la población sin otros estudios que los básicos. No tenemos muchos datos relativos a la información sobre niveles de renta, aunque como se ha dicho, se puede especular que la diferencia esencial la hace el nivel de estudios.

 En España destaca también por su configuración la estructura por edades de la población visitante. El publico de museos español es un público joven sin apenas diferencias entre población masculina y femenina. Las nuevas generaciones nacidas a partir de los años sesenta que son las que han sido escolarizadas casi al cien por cien, conforman el grueso de las visitas. Así pues las personas entre 25 y 45 años componen el grupo de edad más importante.


 Con respecto a la forma de acudir, acompañado o no. En España domina el visitante joven soltero, que acude con familiares, amigos o en grupos organizados (80%) y son una minoría los que acuden en solitario (10%). Si se trata de parejas de casados, las que no tienen hijos superan a las que si los tienen; este dato tiene sus consecuencias y diferencias con respecto a los demás países en donde las visitas en familia son superiores a las nuestras. En resumen, la visita al museo puede considerarse también un acto social; una experiencia para compartir con nuestros semejantes.


 Con respecto al grado de satisfacción de las visitas a los museos españoles, y teniendo en cuenta más su dificultad por no disponer de los datos suficientes, el grado de satisfacción es alto, puesto que más del 80% de los visitantes parece que puntúa con una nota notable o superior a los museos que ha visitado y siendo la nota media obtenida de un 7.9.


 Con respecto a las razones alegadas para la realización de visitas a los museos es como motivo principal el interés intrínseco del museo o exposición en cuestión, en segundo lugar destaca el factor cultural asociado a la marca genérica museo, juntamente con la curiosidad general de las personas por ver cosas interesante y aprender, en tercer lugar la gente entra a los museos para gozar de su tiempo libre con una actividad que le entretenga y llene su tiempo de ocio. Así pues la gente decide libremente y de forma proactiva, mediando un buen conocimiento de causa, ir a ver algo que supone cargado de buenas razones, por tanto lleva consigo a la visita grandes expectativas, la gente va a un destino de prestigio donde sabe que siempre encontrará algo que aprender, y además considera a los museos como una opción más para entretener su tiempo libre de forma activa y satisfactoria.


 Del mismo modo las razones que alega el público por las cuales no han podido visitar estas instituciones son las siguientes: el tiempo se perfila como factor clave, más de un tercio del público que ha visitado un museo en los tres últimos meses alega la “falta de tiempo” como motivo por el que no va más a los museos (34,8%). Otro motivo importante es la escasa oferta de museos en la zona en la que vive o un cierto desinterés por falta de variedad o por tener que acudir otra vez al mismo museo (17,8%). La distancia es un argumento también utilizado (12,1%) de los que asistieron a un museo en el trimestre anterior, y otro motivo es que “son caros” (11,5%) como cuarto motivo importante para no ir aún más.


 De todo ello concluimos en primer lugar, muchos de los estudios de público realizados en museos determinan que éstos son visitados por segmentos concretos de la sociedad y que las características de los visitantes son parecidas en los diferentes centros. Así, las personas que visitan museos constituyen un segmento concreto de la sociedad que es especialmente practicante de esta actividad. Así pues el visitante medio se caracteriza por tener un alto nivel de instrucción, edad media (35 años) y su visita la hace en compañía.

El número de usuarios de los museos ha aumentado, pero este crecimiento no ha tenido las consecuencias que cabría esperar en relación a la ampliación del público. La intensificación del uso por parte de los sectores tradicionalmente relacionados con la visita a los museos. Muchas de las personas entrevistadas vinculan la visita a museos a viajes turísticos y el aumento de la oferta museística. Un tercer factor a tener en cuenta es el turismo y la participación de los museos como productos en la oferta turística. Sin embargo, las personas no usuarias de los museos continúan constituyendo una proporción elevada del conjunto de la sociedad, y existen sectores de la sociedad ajenos a los museos.

Algunas de las causas de esta situación las podemos atribuir al hecho de que muchos museos tienden a estar dirigidos —y por tanto a ser utilizados— a aquellos segmentos de la población que encuentran referentes en ellos. Y, por este motivo, otros sectores no encuentran en los museos respuestas a sus problemáticas y a sus intereses y no sienten ni siquiera la necesidad de estar incluidos. Los museos no pueden ni deben renunciar a su papel de centros abiertos a la comunicación del conocimiento. Pero deben, al mismo tiempo, implicarse en la realidad en la que viven y no ser exclusivamente observadores externos. La responsabilidad social no ha de ser la principal prioridad de los museos pero sí tiene que estar incluida entre sus objetivos. Llegar al público que no asiste y ampliar el máximo posible los sectores sociales a los que puedan interesar los museos constituye un importante desafío. Para este reto, los museos, a la vez que adquieren un buen conocimiento del perfil de las personas que hacen uso de estos centros, deben avanzar también en el estudio del público que no asiste.



BIBLIOGRAFÍA

- Ballart Hernández, Josep. Manual de museos. Ed. Síntesis. Madrid. 2.008.

- Margarita De Los Ángeles, Mara Canela, Ángela García Blanco Y Mª Ángeles Polo. Los Estudios De Público, Un Instrumento De Trabajo. La Gestación De Un Proyecto. Mus-A. Nº 10.

- Gabriel Alcalde Gurt Y Josep Manuel Rueda Torres. Una Aproximación Al Análisis Del No–Público De Los Museos A Partir Del Estudio De Uso Del Museo De Arte De Girona. MUS-A. nº 10.

-Eloisa P.érez Santo.”LA Evaluación Psicológica En Los Museos Y Exposiciones: Fundamentación teórica Y Utilidad De Los Estudios De visitantes”. TESIS.1.998.

- Museos, Galerías, Monumentos Y Archivos. 04.

- MCU. Encuesta De Hábitos Y Prácticas Culturales En España.

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