sábado, 1 de mayo de 2010

TÉCNICAS DE DATACIÓN, CLASIFICACIÓN Y ANÁLISIS

LA MEDICIÓN DEL TIEMPO ¿CÓMO DETECTAMOS EL PASO DEL TIEMPO?

Algunos métodos de datación todavía se basan en el ciclo anual de las estaciones. Sin embargo los sistemas arqueológicos de datación se han ido apoyando cada vez más en otros procesos físicos, la mayoría de los cuales no son perceptibles por el ojo humano. El más significativo de ellos es el empleo de relojes radiactivos.

Cualquiera que sea el método de datación, necesitaremos establecer una medida de tiempo para reconstruir una cronología. La mayor parte de los sistemas humanos de medición se calculan en años, para nuestros propósitos, incluso cómputos de edad como los relojes radiactivos, que son independientes de los ciclos anuales.

Nuestra escala temporal en años debe asignar fechas desde 0 en un momento concreto del tiempo. En el mundo cristiano se usa como tal, por convención el nacimiento de Cristo, contándose los años hacia atrás antes de cristo(AC) y hacia delante después de Cristo(DC) o en latín Anno Domini-“en el año del señor”-.En el mundo griego, el momento teórico de partida era la celebración de los primeros juegos olímpicos (fechados en el 776 AC del calendario cristiano) mientras que para los musulmanes el momento básico fijado es la fecha de la salida del profeta de la Meca, la Hégira (en el año 622 DC del calendario cristiano). El inicio del calendario Maya equivale al año 3114 AC del calendario cristiano.

Los científicos que obtienen fechas por métodos radiactivos y que quieren un sistema internacional independiente de cualquiera de los candelarios antes mencionados, han optado por contar los años desde el presente (BP). Pero dado que los científicos también necesitan un punto de partida estable, cuando usan BP quiere decir “antes de 1950” (el año aproximado en el que Lobby descubrió el primer método radiactivo, el radiocarbono). Por tanto, no hay duda de que hay que transformar cualquier fecha BP de los últimos milenios al sistema AC/DC. Sin embargo para el periodo Paleolítico, los arqueólogos utilizan indistintamente los términos BP y “hace…años”, ya que una diferencia de 40 años o más resulta irrelevante. Para esta época remota, los yacimientos o eventos se fechan, en el mejor de los casos, solo a unos pocos miles de años de su fecha “real”.


DATACIÓN RELATIVA.

El primer paso, y en cierta medida el más importante, en buena parte de la investigación arqueológica implica ordenar las cosas en secuencias. Los objetos a disponer secuencialmente pueden ser los depósitos arqueológicos de una excavación estratigráfica. O pueden ser artefactos como en una secuencia hipológica. Los cambios climáticos de la tierra también dan lugar a secuencias medioambientales locales, regionales y globales -la más destacada es la secuencia de las fluctuaciones globales durante la Era Glaciar-todas ellas pueden ser utilizadas para la datación relativa.

ESTRATIGRAFÍA

La estratigrafía es el estudio de la colocación o deposición de estratos o niveles (deposito) superpuestos. Desde el punto de vista de la datación relativa, el principio fundamental es que el nivel inferior se deposito primero y , por tanto, antes que el superior. De esta forma, una sucesión de estratos proporciona una secuencia cronológica relativa, desde los más antiguos (abajo) a los más modernos (arriba).

Una excavación estratigráfica de un yacimiento arqueológico esta proyectada para obtener una secuencia de este tipo. Parte de este trabajo consiste si ha habido alguna alteración natural o humana de los niveles desde su primera deposición. Armado de una información estratigráfica cuidadosamente recogida, el arqueólogo puede aspirar a construir una secuencia relativa fiable de la deposición de los distintos estratos.

Pero lo que queremos fechar en realidad no son tantos los propios depósitos o niveles como los materiales creados por el hombre que están en ellos-y que ala larga nos revelaran actividades humanas del pasado en el yacimiento-.Aquí reside la importancia de la idea de asociación. Cuando decimos que dos objetos fueron hallados en asociación dentro del mismo deposito arqueológico, queremos decir, por lo general, que quedaron sepultados ala vez. Una serie de estratos sellados proporcionan, de este modo una secuencia-y una secuencia relativa- de la época en que quedaron enterrados los objetos asociados en esos depósitos.

Hay comprender este concepto fundamental, por que si más tarde se puede dar una fecha absoluta a alguno de estos objetos-pongamos por caso, un trozo de carbón vegetal, que pueden ser datados por radiocarbono- entonces seria posible asignar esa fecha absoluta no solo al carbón si no también al deposito sellado y a los demás objetos asociados a él. Una serie de datos de este tipo, que proceden de niveles distintos, proporcionaran una cronología absoluta para toda la secuencia. Esta interconexión de las secuencias estratigráfica con los métodos de datación absoluta es la que proporciona la base más fiable para fechar los yacimientos y sus contenidos.

SECUENCIAS TIPOLÓGICAS.

La forma de un artefacto, como por ejemplo una vasija, puede definirse por sus atributos específicos de material, forma y decoración. Varias vasijas con los mismos atributos constituyen un Tipo y la Tipología agrupa a los artefactos en esos tipos. Hay dos conceptos nuevos que sirven de base a la idea de elaborar una datación relativa mediante la tipología.

El primero es que los productos de un periodo y lugar determinado tienen un estilo reconocible: debido a su forma y decoración distintivas son, en cierto sentido, característicos de la sociedad que los creo. El arqueólogo a menudo puede reconocer y clasificar los artefactos según su etilo y basándose en este, le asignan un lugar concreto dentro de una secuencia tipológica.

El segundo concepto es que ele cambio estilístico (de forma y decoración) de los artefactos suelen ser bastante gradual y evolutivo( esta idea procede de la Teoría de la evolución de las especies, adoptada por los arqueólogos en el S.XIX. El gran maestro del “método tipológico” fue el estudioso sueco del siglo XIX Oscar Montelius, que formulo cronologías relativas locales para muchas de las zonas de la Europa de la Edad del Bronce, haciendo usos de series completas de formas de útiles y armas de bronce. Estas secuencias regionales en la mayoría de los casos pudieron ser confirmada, en la mayoría de los casos mediante excavaciones estratigráfica en las que se redescubrió que las formas más simples eran en efecto las más antiguas.

Para muchos propósitos, sigue siendo cierto que el mejor modo de asignar una fecha relativa a un artefacto es compararlo con otro ya identificado dentro de un sistema tipológico estable. En Europa esto es exacto por lo que respecta a los objetos de bronce, pero a nivel mundial, se aplica de un modo mucho más general. En cuanto la Paleolítico, la primera datación (relativa) aproximada de un estrato procederá a menudo de un examen de los útiles líticos encontrado en su interior: los Bifaces implican que es del Paleolítico inferior (o medio en menor medida), las láminas, del Paleolítico superior. Para los periodos posteriores, las tipologías cerámicas suelen ser la piedra angular del sistema cronológico. Si la asociamos a la secuencia estratigráfica de los depósitos que puede ser fechado por radiocarbono u otro método absoluto, entonces se podrán asignar fechas absolutas en años a los artefactos de las secuencias tipológicas.

Vale la pena destacar que los distintos tipos de artefactos cambian de estilo (decoración y forma) a ritmos diferentes y, por lo tanto, las distinciones cronológicas que indican varían. En general, la decoración superficial de la cerámica cambia más rápidamente que la forma y constituye, por lo tanto, el atributo cronológicamente más sensible para utilizar en una secuencia tipológica. La forma de una vasija o recipiente puede, en cualquier caso, sufrir con más fuerza las influencias de una necesidad practica, como el almacenaje de agua, que no tiene por que alterarse en miles de años. Otros artefactos, como las armas o utensilios de metal, pueden variar en su estilo con gran rapidez y por lo tanto, resultan útiles como indicadores cronológicos. Por el contrario, la forma de los instrumentos líticos, como los bifaces suelen cambiar con gran lentitud y, en consecuencia, raras veces es un indicador sensible del paso del tiempo.

SERIACIÓN

Se ha utilizado dos versiones de esta técnica: la seriación contextual y la seriación de frecuencia.

SERACIÓN CONTEXTUAL: aquí, lo que determina la seriación es la duración de los distintos estilos artefactuales (forma y decoración).

SERACIÓN DE FRECUENCIA: se apoya principalmente en la abundancia, o frecuencia, proporcional de un estilo cerámico. Sin embargo hay que tener presente que la seriación no nos dice por si sola que extremo de una secuencia dada es el inicial y cual es el final, la cronología real se ha de determinar `por otros medios, como sus conexiones con la secuencias estratigráfica ya mencionadas.

CLIMA Y CRONOLÓGIA

Existe una categoría de secuencia muy importante, basada en los cambios climáticos de la tierra, y que ha demostrado su utilidad en la datación relativa a escala local, regional e incluso global. También se puede fechar algunas de estas secuencias medioambientales con varios métodos absolutos.

CRONOLOGÍA DEL PLEISTOCENO

La idea de la existencia de una gran era glaciar (pleistoceno) que se produjo en el pasado lejano nos ha acompañado desde el SXIX. A medida que las temperaturas descendían, las capas de hielo -o glaciares-se extendieron, cubriendo grandes áreas de la superficie terrestre y haciendo descender el nivel del mar en todo el planeta. Los primeros geólogos y paleoclimatólogos que estudiaron los depósitos geológicos se dieron cuenta enseguida de que la Era Glaciar no era una etapa larga e interrumpida de clima frío. En vez de ello observaron lo que se conoce como las cuatros glaciaciones principales, denominadas, de la más antigua a la más reciente Günz, Mindel, Riss y Würm(en Europa).Interrumpiendo estos periodos fríos hubo intervalos conocidos como Interglaciares las fluctuaciones más pequeñas dentro de esas fases principales se les llamo Estadiales o Interestadiales.

Hasta la aparición, tras la Segunda Guerra Mundial, de los métodos de dotación absoluta, los arqueólogos dependieron en gran medida, para la datación del largo periodo Paleolítico, de tentativas de correlacionar los yacimientos arqueológicos y sus secuencias glaciares. Lejos de los mantos de hielo, como en África, se hicieron esfuerzos enérgicos para vincular los yacimientos a las fluctuaciones de las precipitaciones (Pluviales e Ínterpluviales).

En las últimas décadas, sin embargo, los científicos han llegado a reconocer que las fluctuaciones climáticas de la Era Glaciar fueron mucho más complejas de los que se creyó en un principio. Los arqueólogos ya no confían en los complicados avances glaciares y los rechazan como base para la datación del Paleolítico. Sin embargo, las fluctuaciones climáticas del Pleistoceno y el Holoceno, registrados en las columnas de sedimentos marinos, las columnas de hielo y los sedimentos que contienen polen, han demostrado tener un valor considerable por lo que respecta a la datación.

COLUMNAS DE SEDIMENTOS MARINOS Y COLUMNAS DE HIELO

Las columnas de sedimentos marinos, extraídos del lecho oceánico, proporcionan en la actualidad el registro más coherente de los cambios climáticos a escala mundial. Estas columnas contienen conchas de microorganismos marinos conocidos como Foraminíferos, depositados en el fondo oceánico debido al avance lento y progresivo de la sedimentación. Las variaciones de la proporción de dos isótopos de oxigeno en el carbonato cálcico de esas conchas constituyen un indicador sensible de la temperatura del mar en la época en que vivían esos organismos. Hoy en día tenemos una secuencia exacta de de las temperaturas, que se remontan a 2,3 millones de años y que reflejan el cambio climático a escala global.

COLUMNAS DE HIELO

Al igual que las columnas de sedimentos marinos, las muestras extraídas del hielo polar Ártico y Atlántico han sido utilizadas para generar secuencias impresionantes que revelan las oscilaciones climáticas. Una vez más, resultan más útiles para reconstruir el entorno de la antigüedad, pero también son aplicable ala datación.

Los niveles de hielo compactados forman depósitos anuales para los últimos 2000-3000 años, que pueden ser cuantificados, proporcionando así una cronología absoluta para esta fase de la secuencia. Sin embargo para periodos anteriores-y a mayores profundidades-la estratificación anual ya no resulta visible y la datación de las columnas de hielo es mucho menos precisa.

DATACIÓN POLÍNICA

Todas las plantas con flores producen unos granos casi indestructibles llamados polen, y su conservación en turberas y sedimentos lacustre han permitido que los expertos en polen (Palinólogos) elaboren secuencias detallada de la vegetación y el clima del pasado. Estas secuencias son de gran ayuda para comprender el medioambiente antiguo. Pero también han sido importantes- y hasta cierto modo aun lo son-como métodos de datación relativas.

Las secuencias polinológicas más conocidas son las que se elaboraron para el Holoceno(Periodo Postglaciar) de la Europa septentrional, en la que una sucesión detallada de las llamadas Zonas Polínicas abarca los últimos 10000 años. El estudio de las muestras de polen procedentes de un yacimiento concreto puede, a menudo, incluirlo en una secuencia de zonas polínicas más amplias y asignarle así una fecha relativa. Sin embargo, es importante recordar que las zonas polínicas no son uniformes en áreas extensas.

DATACIÓN FAUNÍSTICA

Existe otro método de datación relativa aplicable al Pleistoceno, aunque no se basa en los procesos sedimentarios sobre los que se apoyan los métodos ya expuestos. Es la antigua de la datación faunística, basada en el hecho de que muchas especies de mamíferos han evolucionado considerablemente en los últimos millones de años, surgiendo formas nuevas y extinguiéndose los antiguos. Se han hecho esquemas de los cambios de dichas especies para elaborar una secuencia aproximada, por ejemplo de elefantes o de suidos. En teoría, si se encuentra una secuencia de la especie porcina similar en dos yacimientos diferentes se les puede asignar la misma edad relativa. En la practica, el método es muy impreciso por diversas razones, entre las que esta el hecho de que las especies extinguidas en un área pueden haber seguido existiendo durante mucho tiempo en otra.

DATACIÓN ABSOLUTA

A pesar de la gran utilidad de los métodos de datación relativa, los arqueólogos quieren saber, fundamentalmente cuantos años calendaricos tienen las secuencias, yacimientos y artefactos. Para conseguirlo tienen que utilizar los métodos de datación absoluta, desde los métodos históricos tradicionales hasta aquellos que se basan en la gran diversidad de técnicas científicas modernas de que disponemos en la actualidad.

CALENDARIOS Y CRONOLOGÍAS HISTÓRICAS

Hasta la aparición de las primeras técnicas científicas de datación, la datación arqueológica dependía casi por completo de los métodos históricos. Es decir, se basaba en las conexiones arqueológicas con las cronologías y calendarios que habían establecido las propias gentes de épocas anteriores. Este método de datación todavía resulta de gran valor hoy.

Los arqueólogos deben tener en cuenta tres aspectos importantes cuando trabajan con cronologías históricas antiguas. En primer lugar, el sistema cronológico exige una reconstrucción muy cuidados a y cualquier lista de dirigentes o reyes ha de ser razonablemente completa. En segundo lugar, la lista de reyes, aunque registre de forma fidedigna el numero de años de cada reinado, todavía tiene que ser relaciona con nuestro propio calendario, si no se quedara en una simple “cronología flotante”.Y en tercer lugar, los artefactos, estructuras o construcciones a fechar de un yacimiento concreto han de ser vinculadas con la cronología histórica, quizás mediante su asociación con alguna inscripción que mencione al dirigente del momento. Las cronologías Egipcias y Maya ilustran bien estos aspectos.

EL MANEJO DE UNA CRONOLOGÍA HISTÓRICA

Resulta relativamente fácil para la arqueología el utilizar una cronología histórica cuando se localizan artefactos abundantes que pueden ser relacionados fácilmente con ella. Los artefactos vinculados a las construcciones pueden datarse sucesivamente, por ejemplo, si se ha elaborado una tipología de cerámica, el hallazgo de tipos cerámicos conocidos en contextos datados históricamente permite fechar la propia tipología. Los contextos y edificaciones pueden ser datados con bastante aproximación gracias ala aparición de tipos similares de vasijas.

Algunas veces, los propios artefactos llevan fechas, o nombres de dirigentes que pueden ser datados. Para los periodos Romanos y Medieval en Europa, las monedas, ofrecen una oportunidad similar, ya que suelen llevar el nombre del gobernante que las emitió, y las inscripciones y archivos, por su parte permiten normalmente datar a éste. Asignar una fecha a una moneda o un artefacto no es lo mismo que datar el contexto en el que ha aparecido. La fecha de la moneda indica el año en que se fabrico. Su inclusión en un deposito sellado solo establece un terminus post quem (“fecha máxima”), en otras palabras, el deposito no puede ser anterior ala fecha de la moneda, pero podría ser posterior a ella.

Una cronología histórica firme de un país puede ser empleada para fechar acontecimientos de territorios vecinos y de otros más lejanos que carezcan de registros históricos propios, pero que son mencionados en los textos de las naciones con escrituras. De modo similar, los arqueólogos pueden recurrir a las exportaciones e importaciones de objetos para ampliar los vínculos cronológicos mediante una cronología comparada.

La datación por métodos históricos sigue siendo el procedimiento más importante para el arqueólogo en aquellos países con un calendario fiable respaldado por un nivel de alfabetización importante. Allí donde existan serias dudas respecto al calendario o a su correlación con el sistema cronológico actual, las correspondencias pueden comprobarse a menudo, al menos a grandes rasgos, mediante los métodos de datación absoluta. Sin embargo, fuera de los territorios históricos y con escritura, la cronología comparada y las comparaciones tipologícas generales han sido sustituidas casi por completo por los métodos de datación con una base científica. En la actualidad, pueden asignarse fechas absolutas a todas las culturas del mundo.

CICLOS ANUALES: VARVAS Y ANILLOS DE CRECIMIENTO DE LOS ÁRBOLES

Antes de la aparición de los métodos radiactivos, tras la Segunda Guerra Mundial, el recuento de las varvas y de los anillos de crecimientos de os árboles eran los métodos de datación absolutas más precisos, aunque solo en dos las regiones del planeta, Escandinavia para las varvas y el suroeste americano para los anillos. Hoy en día, mientras que las varvas signen siendo de usos restringido, los anillos de crecimiento han llegado a rivalizar con el radiocarbono como el método de datación más importante para los últimos milenios en muchas zonas de Europa, Norteamérica y Japón gracias a una esmerada labor científica.

Cualquier método de datación absoluta depende de la existencia de un proceso regular en el tiempo. El más obvio es el sistema mediante el cual organizamos nuestro calendario actual: la traslación de la tierra del sol una vez al año. Debido a que este ciclo anual produce fluctuaciones periódicas regulares en el clima, tiene un impacto sobre los rasgos medioambientales que, en ciertos casos, pueden ser medidos para crear una cronología. La evidencia de estas fluctuaciones anuales es muy diversa, en las tierras que bordean las regiones polares, la fusión de las capas de hielo cada año, cuando suben las temperaturas, lleva a la formación de depósitos anuales de sedimentos, llamados varvas, que pueden ser contados.

El crecimiento de la mayor parte de las especies vegetales varía anualmente, lo que hace posible el principio de la datación por los anillos de crecimientos de los árboles (dendrocronología).

Al igual que sucede con la lista de los reyes históricos, y por lo que respecta a la datación absoluta, las secuencias han de ser linea l(sin lagunas), conectando en algún modo con la época actual y siendo susceptible de ser relacionada con las estructuras o artefactos que queremos fechar en realidad.

Las varvas y los anillos de crecimiento de los árboles pueden ser contados para generar series ininterrumpidas que se remontan a muchos miles de años atrás.

VARVAS

En 1878, el geólogo sueco barón Gerard de Beer observo que ciertos depósitos de arcilla se estratificaban de un modo uniforme. Se dio cuenta de que estos estratos(varvas en sueco) se habían depositado en lagos en torno a los márgenes de los glaciares escandinavos, debido ala fusión anual de las capas de hielo, que habían ido retrocediendo regularmente desde final del Pleistoceno, o ultima Era Glaciar. El grosor de los niveles variaba de año en año, produciéndose un estrato grueso en un año calido, con el aumento de la fusión glaciar, y un nivel fino bajo condiciones más frías. Midiendo los espesores sucesivos de una secuencia completa y, comparando el modelo con las varvas de áreas próximas, se demostró que era posible vincular secuencias prolongadas entre si. Este fue el primer método geocronológico que se descubrió.

Se hallaron depósitos considerables que representaban miles de años y que se extendían (cuando se encadenaban)desde la época actual hasta el inicio del retroceso de las capas de hielo glaciar en Escandinavia, hace unos 12000 años.

En cuanto alas aplicaciones arqueológicas directas, la datación radiocarbónica y el trabajo con los anillos de los árboles resultan, por lo general, mucho más útiles.

DATACIÓN POR LA DENDROCRONOLOGÍA

Hoy en día la dendrocronología tiene dos usos arqueológicos distintos:1) como un medio fructífero de calibrar y corregir las fechas radiocarbónicas y 2) como un método independiente de datación absoluta por derecho propio.

BASE DEL MÉTODO

La mayoría de los árboles producen un nuevo anillo de madera cada año y esos círculos de crecimientos pueden verse con facilidad en un corte transversal del tronco de un árbol talado. Estos anillos no tiene el mismo grosor , en cada árbol variaran por dos razones: primera, los anillos se hacen más estrechos a medida que aumenta la edad del árbol, segunda el crecimiento total del mismo cada año sufre las fluctuaciones del clima. En regiones áridas, unas precipitaciones por encima de la media durante un año, pueden producir un anillo anula particularmente grueso. En zonas más templadas, la luz del sol y la temperatura pueden ser más decisivas que la lluvia, ala hora de afectar al crecimiento de los árboles. Aquí un enfriamiento de repentino en primavera puede dar lugar a un anillo estrecho. Los dendrocronólogos miden y combinan estros anillos y crean un diagrama que indica el grosor de los anillos sucesivos de un árbol en concreto. Los árboles de la misma especie, que crecen en la misma zona presentan, por lo general, el mismo patrón de anillos, de forma que se pueden comparar, la secuencia de crecimiento de troncos cada vez más antiguos, para elaborar una cronología de la zona. Los dendrocronólogos pueden producir una secuencia continua y prolongada que se remonte desde la actualidad a cientos e incluso miles de años atrás y mediante la comparación de las secuencias de anillos de árboles vivos de distinta edad, así como de troncos más viejos. De esta forma, cuando se halla un tronco de la misma especie seria posible equiparar una serie de anillos de crecimiento de, digamos 100 años, al tramo de 100 años correspondiente a la secuencia o cronología directora. Así, puede fecharse, por lo general, en el momento de derribo de ese trozo de madera con un margen de error de un año.


APLICACIONES:1)LAS SERIES DIRECTORAS Y EL RADIOCARBONO.

Quizás la mayor contribución a la dendrocronología a la datación arqueológica haya sido el establecimiento de secuencias prolongadas de anillos de crecimiento, con la que ha sido posible contrastar y calibrar las fechas radiocarbónicas.


APLICACIONES:2)LA DATACIÓN DENDROCRONOLÓGICA DIRECTA.

Donde las gentes del pasado utilizaron troncos de una especie que forma parte de alguna de las series dendrocronológicas actuales, como el roble, se puede obtener una fecha absoluta útil para la arqueología comparando la madera conservada con la secuencia directora. Esto es posible hoy en muchas partes del mundo más allá de los trópicos. Los resultados son impresionantes en el suroeste americano, dond3e la técnica se aplica desde hace tiempo y la madera se conserva en buen estado. En la Europa central y occidental, las series directoras sobre el roble permiten, en la actualidad una datación igual de precisa del desarrollo de los Palafitos del Neolítico y la Edad del Bronce. En ocasiones, las cronologías locales siguen siendo “flotantes”-sus series limitadas no han sido asociadas a la secuencia directora principal.

LIMITACIONES.

A diferencia del radiocarbono, la dendrocronología no es un método de datación universal debido a dos factores básicos:

1) Sólo es aplicable a árboles de regiones exteriores a los trópicos, donde los marcados contrastes estacionales producen anillos anuales bien definidos.

2) Para una datación dendrocronológica directa se limita a la madera de aquellas especies: a)que haya proporcionado una serie directora que se remonte hacia otras desde la actualidad, y b)que la gente haya utilizado realmente en le pasado.


Además, hay que tener en cuenta problemas importantes de interpretación. Una fecha dendrocronológica se refiere al momento de tala de un árbol. Este se determina comparando los anillos exteriores (la albura) con una secuencia regional. Donde haya desaparecido toda o la mayor parte de la albura, no se podrá identificar la fecha de tala. Pero incluso disponiendo de una fecha precisa, el arqueólogo tiene que determinar-basándose en el contexto y en los procesos postdeposicionales-cuanto tiempo tardo la madera en pasar a formar parte del depósito arqueológico.

Pese a estas reservas, la dendrocronología parece que se convertirá en la técnica de datación más importante, junto con el radiocarbono, para los últimos 8000 años, en las zonas áridas y templadas.


RELOJES RADIACTIVOS

Muchos de los avances más importantes en la datación absoluta, desde la Segunda Guerra Mundial, proceden del empleo de relojes radiactivos basados en un fenómeno regular y muy difundido en la naturaleza, la desintegración radiactiva. El más popular de estos métodos es el radiocarbono, que constituye hoy en día la principal herramienta de datación para los últimos 50000 años, aproximadamente. La termoluminiscencia(TL), una técnica de datación que se basa indirectamente en la desintegración radiactiva, coincide con el radiocarbono en el periodo de tiempo para el que resulta útil, aunque tiene potencial para datar épocas anteriores-como la resonancia electrónica del “spin”, una técnica relacionada con la TL-.Sin embargo, el potasio-argón, la datación por las series de uranio y la datación por las huellas de fisión son los principales métodos radiactivos para los periodos anteriores al que abarca el radiocarbono.

LA DATACIÓN RADICARBÓNICA

En 1949, el químico norteamericano Willard Libby publico las primeras fechas radicarbónicas. Durante la Segunda Guerra Mundial había sido uno de los científicos que estudiaban la radiación cósmica, las partículas subatómicas que bombardean la tierra constantemente, produciendo electrones de alta energía. Estos neutrones reaccionan con los átomos de nitrógeno de la atmósfera para producir átomos de carbono-14(C14)o radiocarbono, que es inestable debido a la presencia de ocho neutrones en el núcleo en lugar de los seis habituales en el carbono corriente(C12).Esta inestabilidad da lugar a su desintegración radiactiva a un ritmo constante. Libby calculo que la mitad del C14 de cualquier muestra tardaba 5568 años en desintegrarse-su vida media-aunque investigaciones más recientes indican que la cifra más exacta es de 5730 años(por coherencia, los laboratorios utilizan todavía los 5568 para la vida media, la diferencia no importa demasiado ahora que se tiene una escala temporal radicarbónica corregida.

Lobby se dio cuenta de la desintegración del radiocarbono a un ritmo constante se equilibraría debido a su producción continua por la radiación cósmica y que, por tanto, la proporción de C14 de la atmósfera seguiría siendo la misma a lo largo del tiempo. Además, esta concentración atmosférica estable de radiocarbono se transmite a los seres vivos a través de dióxido de carbono. Las plantas lo absorben durante la fotosíntesis y son consumidos por los seres herbívoros que, a su vez, son devorados por los animales carnívoros. Solo cuando muere una planta o un animal cesa la absorción de C14 y su concentración comienza a descender debido ala desintegración radiactiva. De ese modo, Lobby comprendió que, conociendo el ritmo de desintegración, o vida media del C14, se podía calcular la edad de una planta o tejido animal muerto midiendo la cantidad de radiocarbono que quedara en una muestra.

El gran logro práctico de Lobby consistió en diseñar un método preciso de medición. Libby descubrió que cada átomo de C14 se desintegra emitiendo partículas beta y consiguió medir estas emisiones utilizando un contador Geiger. Esta es la base del método convencional aplicado aun hoy, por muchos laboratorios del radiocarbono. Las muestras suelen consistir en materiales orgánicos hallados en yacimientos arqueológicos, como carbón vegetal, madera, semillas y otros restos de plantas, y huesos humanos o animales. La medición exacta de la actividad del C14 en una muestra es perjudicada por los errores de recuentos, la radiación cósmica de fondo y otros factores que aportan incertidumbre a los cálculos. Esto significa que las fechas radicarbonicas van acompañadas inevitablemente de una tasa de error probable: la expresión +-(desviación típica) inherente a toda fecha de radiocarbono.

Varios laboratorios han adoptado ahora un método más radical, la espectrometría del acelerador de partículas (AMS) que requiere muestras muy pequeñas. Además el lapso de tiempo fechable por radiocarbono puede aumentar, teóricamente, de 50000 a 80000 años utilizando la AMS.

LA CORRECCIÓN DE FECHAS RADIOCARBÓNICAS

Uno de los principios básicos del método radiocarbónico ha resultado no ser demasiado correcto. Libby dio por sentado que la concentración de C14 en la atmósfera había permanecido constante a lo largo del tiempo; pero hoy sabemos que ha variado, debido en gran parte a los cambios del campo magnético terrestre, método que demostró la inexactitud-la dendrocronología- también ha proporcionado los medios para corregir o calibrar las fechas radiocarbónicas.

Las fechas de radiocarbono obtenidas a partir de los anillos de los árboles demuestran que antes del 1000AC, aproximadamente, las fechas expresadas en años radiocarbónicos son cada vez más jóvenes en relación con los años calendaricos reales. En otras palabras, antes del 1000AC, los árboles (y todos los seres vivos) estaban expuestos a concentraciones mayores de C14 de la atmósfera de la que están en la actualidad. Mediante la obtención sistemáticas de fechas de radiocarbono a partir de largas series directoras del pino arista y del roble, los científicos han sido capaces de comparar las edades radiocarbónicas con las de los anillos de crecimiento (en años calendáricos) para elaborar curvas de calibración que se remontan al año 7000 AC aproximadamente. En principio esta permite a los arqueólogos corregir una fecha radiocarbónica mediante su correlación con una fecha calendarica. Muy a grandes rasgos, las edades radiocarbónicas difieran cada vez más de las edades reales antes del 1000 AC, de forma que para el 5000 AC, en años calendaricos, la edad radiocarbónica es 900 años más joven. Este retroceso en muchas fechas es lo que ha dado lugar a la Segunda Revolución Radiocarbónica.

CONTAMINACIÓN E INTERPRETACIÓN DE MUESTRAS RADIOCARBÓNICAS

Aunque las fechas de radiocarbono tienen ciertos márgenes inevitables de error intrínsecos al sistema, es probable que los cálculos erróneos procedan de un muestreo mal hecho y de una interpretación incorrecta por parte del arqueólogo, así como de unos procedimientos de laboratorio inadecuados.

Las principales causas de error en el campo son las siguientes:

1. La contaminación antes del muestreo. Los problemas de contaminación de la muestra en el terreno pueden ser serios. Por ejemplo, el agua del suelo de un yacimiento anegado puede disolver los materiales los materiales orgánicos y también depositarlos, cambiando de ese modo su composición isotópica. Aunque estos problemas pueden atajarse en el laboratorio

2. La contaminación durante o después del muestreo. Todas las muestras radiocarbónicas deberán ser cerradas herméticamente dentro de un envase limpio, como una bolsa de plástico, en el momento de su recogida. Deberán ser etiquetadas detalladamente en la parte exterior del recipiente. Pero las muestras de carbón o madera que puedan conservar alguna estructura de anillos de crecimiento deberían ser almacenadas en un recipiente sólido. Sin embargo no siempre se puede evitar las raíces modernas o la tierra: en ese caso, es mejor incluirlas, junto con una nota para el laboratorio, donde se puede resolver el problema. No es raro encontrarse un mantillo verde en las bolsas de muestra de algunos proyectos. Indica automáticamente la contaminación de la misma.

3. El contexto de deposición. La mayoría de los errores en la datación radiocarbónica surgen porque el excavador no ha comprendido por completo los procesos postdeposicionales del contexto en cuestión. La primera norma de la datación radiocarbónica debe ser que el excavador no someta una muestra a datación a no ser que este seguro de su contexto arqueológico.

4. La fecha del contexto. Se supone demasiadas veces que una datación radiocarbónica proporciona un calculo directo de la fecha del contexto donde esta se halla. Una estrategia de muestreo recordara el acertado dicho de que “una sola fecha no fecha”: se necesitan varias. El mejor procedimiento de datación consiste en trabajar con una secuencia relativa interna.

APLICACIONES: EL IMPACTO DE LA DATACIÓN RADIOCARBÓNICA

En arqueología, el radiocarbono ha proporcionado, sin duda, el método más útil par hallar una respuesta. a mayor ventaja es que puede ser utilizado en cualquier parte y en cualquier clima, mientras halla material de origen orgánico. demás puede trasladarnos 50000 años atrás, y potencialmente hasta 80000 años utilizando la técnica de la espectrometría del acelerador de partículas(AMS), aunque lo que respecta al otro extremo de la escala temporal, es demasiado impreciso para ser útil en los 400 años del pasado más reciente.

LA DATACIÓN POR TERMOLUMINISCENCIA

La termoluminiscencia tiene dos ventajas sobre el radiocarbono: puede fechar cerámica, el material inorgánico más abundante en los yacimientos arqueológicos de los últimos 10000 años; y puede, en principio, fechar materiales inorgánicos (como el silex quemado) de hasta 50000-80000 años de antigüedad, el limite del radiocarbono. Pero la TL es menos precisa que el radiocarbono en la exactitud de sus fechas.

BASE DEL MÉTODO

Los materiales con una estructura cristalina, como la cerámica (alfarería y terracota), contienen pequeñas cantidades de elementos radiactivos, sobre todo de uranio, torio y potasio radiactivo. Estos se desintegran a un ritmo constante y conocido, emitiendo radiaciones alfa, beta y gamma que bombardean la estructura cristalina y desplazan a os electrones, que quedan atrapados entonces en grietas de la retícula cristalina. A medida que pasa el tiempo, quedan aprisionados cada vez más electrones. Solo cuando se calienta el material a 500 ºC o más, pueden escapar los electrones retenidos, reajustando el reloj a cero y, mientras lo hacen, emiten una luz conocida como termoluminiscencia.

En el caso de la cerámica, el reloj de la TL se habrá puesto a cero cuando fue cocida. Midiendo la cantidad de TL emitida al calentar una muestra a 500 ºC o más, se puede calcular la edad del objeto desde su primera cocción. Para dar con la fecha, hay que medir el contenido radiactivo de la muestra. Además hay que establecer la capacidad de atrapar electrones en la misma, sometiéndola en le laboratorio a una dosis de radiación conocida, calentándola a unos 500 ºC y midiendo entonces la emisión de TL.

APLICACIONES

El desarrollo del método de la TL tiene un potencial incluso mayor para fechar artefactos elaborados hace más de 50000n años (más allá del limite básico del radiocarbono).En esta época tan antigua no aparece cerámica ni hay artefactos de arcilla cocida. Pero el método se puede aplicar a los materiales líticos con una estructura cristalina, siempre que fueran calentados, en el momento de su elaboración, a una temperatura en torno a los 500 ºC. De esta forma la piedra emite TL geológica y el reloj se ajusta a cero. Por consiguiente, la medición de su edad en TL fecha en realidad su uso arqueológico. En la práctica, el silex quemado ha resultado ser un material muy esclarecedor.

Además del material lítico calentado en épocas pasadas, se pueden obtener fechas TL a partir de los sedimentos y los depósitos de carbonato cálcico de las cuevas (p.ej.,las estalagmitas y los travertinos), con la que se asocian los artefactos. En cuanto a los sedimentos, el reloj de la TL se pone a cero al blanquearse con la luz en el momento en el que se depositan. Por lo que respecta al carbonato cálcico, la TL se empieza a acumular desde el instante en que el carbonato disuelto cristaliza para formar depósito.

También existe una aplicación especial de la datación por TL: la identificación de objetos falsos de cerámica y terracota.

LA RESONANCIA ELECTRÓNICA DEL “SPIN”


Permite contar los electrones atrapados en un hueso o en una concha sin el calentamiento que precisa la termoluminiscencia. Como en la TL, el número de electrones atrapados indica la edad del ejemplar. En el nuevo método, el objeto a datar se coloca dentro de un fuerte campo magnético. La energía absorbida por el objeto a medida que varía la fuerza del campo magnético proporciona un espectro a partir del cual se puede contar la cantidad de electrones atrapados. Este método tiene la ventaja sobre la TL que no es destructivo. También necesita solo muestras muy pequeñas de menos de 1 g. Por otra parte, es menos sensible que la TL y no tan asequible.

LA DATACIÓN MEDIANTE POTASIO-ARGÓN

Los geólogos utilizan el método del potasio-argón (K-Ar) para fechar rocas de cientos e incluso miles de millones de años. También es una de las técnicas más adecuadas para la datación de yacimientos del hombre primitivo (homínido) de África. Se limita a las rocas volcánicas con una antigüedad no menor de, aproximadamente, 100000 años.

BASE DEL MÉTODO

La datación mediante el potasio-argón, como la radiocarbónica, se basa en el principio de la desintegración radiactiva: en este caso, la lenta transformación del isótopo radiactivo potasio-40(K40) en el gas inerte argón-40(Ar40) dentro de las rocas volcánicas. Conociendo el ritmo de descomposición del k40 –su vida media ronda los1300 millones de años- la medición de la cantidad de Ar40 contenido en una muestra de roca de 10 g proporciona un calculo de la fecha de formación de la roca. Como en todos los métodos radiactivos, es importante saber con claridad que es lo que pone el reloj radiactivo a cero. En este caso, es la formación de la roca durante la actividad volcánica, que expulsa cualquier partícula de argón que hubiera antes.

Las fechas obtenidas en el laboratorio, son, en realidad, fechas geológicas de muestras de rocas. Felizmente, algunas de las zonas más importantes para el estudio del Paleolítico Inferior, como el “Rift Valley” del África Oriental, son zonas de gran actividad volcánica. Esto significa que los restos arqueológicos están situados muchas veces en estratos geológicos formados por la acción volcánica y ello los hace idóneos para la datación mediante le K-Ar. Además están cubiertos muchas veces por rocas volcánicas similares, de forma que las fechas de estos dos niveles geológicos dan lugar a un “sándwich” cronológico, entre cuyas “rebanadas” se sitúan los depósitos geológicos.

LIMITACIONES

Los resultados de la datación mediante K-Ar van acompañados, por lo general, por un margen de error, como en el caso de otros métodos basados en la radioactividad. Las limitaciones más importantes de esta técnica son que solo se puede utilizar para fechar yacimientos sepultados por coladas volcánicas y que no es posible casi nunca conseguir una precisión mayor del +-10%.La datación mediante potasio-argón, sin embargo, ha demostrado ser una herramienta clave en zonas donde aparecen materiales volcánicos apropiados.

LA DATACIÓN MEDIANTE LAS SERIES DE URANIO

Éste es un método basado en la desintegración radiactiva de los isótopos del uranio. Ha resultado ser especialmente útil para el periodo 500000-50000 BP, que cae fuera del ámbito del radiocarbono. En Europa donde hay escasas rocas volcánicas adecuadas para la datación por la técnica del potasio- argón, las series de uranio(series-U) pueden ser el mejor método de aclarar cuando fue ocupado un yacimiento por el hombre primitivo.

BASE DEL MÉTODO

Hay dos isótopos radiactivos del uranio (U238 Y U235) que se desintegran gradualmente en elementos hijos. Dos de estos, el torio (Th230, también llamado”ionio”) y el protactinio (Pa231), también se descomponen, con vidas medias útiles para la datación. El aspecto esencial es que los isótopos”padres” del uranio son solubles al agua, mientras que los hijos no. Esto quiere decir, por ejemplo, que en el agua que se filtra en las cuevas de caliza, solo aparecen los isótopos de uranio. Sin embargo, una vez que esas aguas se precipitan para formar carbonato cálcico en las paredes y en los suelos de las cueva (suele llamarse travertino a este material), el reloj radiactivo empieza a funcionar debido a que los productos hijos están atrapados en el travertino junto con los isótopos padres. Cuanta mayor sea la cantidad existente de productos subsidiarios en relación ala de los isótopos de uranio, mayor será la edad del travertino. Son necesarios unos 100 g de carbonato cálcico para una datación satisfactoria.

APLICACIONES Y LÍMITES

El método se utiliza para fechar rocas con un alto contenido en carbonato cálcico. Como el hombre primitivo utilizo las grutas y los abrigos como refugio, los artefactos y huesos quedaron incrustados a menudo en una capa de carbonato cálcico o en otro tipo de sedimento entre dos niveles de depósitos calcáreos.

La dificultad de determinar el orden correcto de deposición en una cueva es una de las razones por la que el método de las series-U tiende a dar resultados ambiguos. Por este y otros motivos, hay que muestrear varios niveles de depósitos en una cueva y examinar meticulosamente su origen geológico.

Donde sea posible, deberán aplicarse métodos alternativos par comprobar los resultados.

LA DATACIÓN DE HUELLAS DE FISIÓN

Éste es otro método basado en el funcionamiento de un reloj radiactivo, En esta ocasión, en la fisión espontánea de un isótopo del uranio (U238) existente en gran cantidad de rocas y minerales, en la obsidiana y otros cristales volcánicos, en los meteoritos vítreos (tectitas), en los vidrios manufacturados y en las inclusiones minerales de la cerámica. Al igual que la datación mediante potasio-argón –con cuyo alcance temporal coincide- el método proporciona fechas útiles a partir de rocas adecuadas que contengan o estén próximas a restos arqueológicos.

BASES DEL MÉTODO

Además de desintegrarse de forma natural hasta convertirse en un isótopo estable del plomo, a veces el U238 también se divide en dos mitades. Durante este proceso de fisión espontánea, ambas mitades se mueven independientemente a gran velocidad, detectándose solo tras causar grandes daños alas estructuras a lo largo de su trayectoria. En los materiales que contiene U238, como los cristales naturales este daño se registra en forma de trayectorias llamadas huellas de fisión. Las huellas se cuentan con un microscopio óptico después de tratar con asido la superficie pulida del cristal para mejorar la visibilidad. La cantidad de uranio existente en la muestra se determina luego mediante el recuento de un segundo grupo de de huellas creadas por la fisión, provocada artificialmente, de los átomos de U235.(Se conoce el porcentaje de U235 respecto a U238, de forma que el segundo recuento calcula indirectamente la cantidad de U238 presente).Conociendo el ritmo de fisión del U238, se llega a una fecha- el momento en el que el reloj se puso a cero- al comparar el numero de huellas producidas espontáneamente con la cantidad de U238 de la muestra.

El reloj radiactivo se pone a cero cuando se forma el mineral o el cristal, bien en la naturaleza (como la obsidiana o la tactitas) o en el momento de su fabricación (como el vidrio artificial).

APLICACIONES Y LÍMITES

La técnica de las huellas de fisión es la más útil para los yacimientos paleolíticos de mayor antigüedad, especialmente donde non se puede aplicar el método del potasio-argón. Incluso donde si es posible, las huellas de fision proporcionan una confirmación independientemente de los resultados del primero.

La técnica de las huellas de fisión es más fácil de aplicar en los materiales de origen natural como la piedra pómez y la obsidiana, aunque también puede datarse de este modo los elementos contenidos en otras formaciones rocosas. El ámbito temporal que puede alcanzar es considerable, por lo general, el método se aplica a muestras geológicas que superan los 300000 años de antigüedad. En los materiales más recientes, el método es demasiado lento para ser rentable.

En condiciones favorables, el error inherente al método es del orden del +- 10%(una desviación típica), siempre que se haya contado al menos 100 huellas.

MÉTODOS RELATIVOS CALIBRADOS

La desintegración radiactiva es el único proceso temporal totalmente regular que se conoce, no sufre la influencia de la temperatura o de otras condiciones medioambientales. Sin embargo existen otros procesos naturales que, aunque no son completamente uniformes, son lo bastante estables a lo largo del tiempo como par ser de utilidad para los arqueólogos. Los procesos que constituyen la base de las tres primeras técnicas que se describen más adelante no se calibran en años de forma natural, pero, en principio, pueden producir fechas absolutas si se consigue calcular independientemente el ritmo de cambio inherente al proceso por medio de alguno de los métodos de algunos de los métodos absolutos ya expuestos.

LA HIDRATACIÓN DE LA OBSIDIANA

BASE DEL MÉTODO Y LIMITACIONES

Se basa en el principio de que cuando la obsidiana (un vidrio volcánico utilizado a menudo de forma bastante similar al silex para la fabricación de útiles) se rompe, comienza a absorber el agua que la rodea para formar una capa de hidratación que se puede medir en el laboratorio. Observando con un microscopio óptico la sección de una lamina o lasca de obsidiana, la capa aparece como una zona distinta de la superficie. Su grosor aumenta con el tiempo.

Si el grosor de la capa se incrementa de modo uniforme, entonces, suponiendo que conozcamos la tasa de crecimiento y el grosor actual, deberíamos poder calcular el tiempo transcurrido desde que comenzó su desarrollo. El punto cero, el momento en el que se comenzó a formar la zona de hidratación, es aquel en ele que el útil sobre lasca estaba recién terminado, al extraerlo del núcleo de obsidiana original o al golpearlo. Desgraciadamente no hay un ritmo de crecimiento o hidratación con validez universal. En primer lugar depende de la temperatura y la exposición a la luz solar directa durante mucho tiempo incrementa la hidratación. Además, las obsidianas de canteras distintas tiene composiciones químicas distintas y esto puede afectar al análisis de conjunto. Por tanto, es necesario establecer una tasa de hidratación independiente para cada tipo de obsidiana encontrada en un área determinada y tener presente el factor temperatura, que debe ser tomado en consideración.

Para utilizar el método en la datación absoluta, hay que calibrarlo con una secuencia cronológica establecida para la región en cuestión (teniendo en cuenta los factores químicos y de temperaturas).Las muestras a fechar han de proceder de uno o más contextos bien definidos que pueden ser datados con fiabilidad con otros medios. Además de suministrar información cronológica directa, el método también puede ser útil para establecer las edades relativas de los distintos estratos de un yacimiento o región donde abunde la obsidiana.

Aunque sea apropiada para los yacimientos y artefactos de los últimos 10000 años, la hidratación de la obsidiana a proporcionado fechas aceptables, en torno a los 120000 años, para materiales del Paleolítico Medio procedentes del África Oriental.


LA RACEMIZACION DE AMINOÁCIDOS

Este método se utiliza para fechar huesos, tanto de seres humanos como de animales (sólo se necesitan 10 g). Su especial importancia reside en que puede ser aplicado a materiales de incluso unos 100000 años, es decir, más allá del alcance temporal de la datación radiocarbónica.

BASE DEL MÉTODO

La técnica se basa en el hecho de que los aminoácidos, que componen las proteínas presentes en los seres vivos, pueden existir en dos formas idénticas como imágenes reflejadas en un espejo, llamada enantiómeros. Estos se diferencias en su estructura química, manifiesta en el efecto que causa en la luz polarizada. Los que hacen girar una luz polarizada hacia la izquierda son levo-enantiómeros o L-aminoácidos, lo que la hacen rotar hacia la derecha son dextro-enantiómeros o D-aminoácidos.

Los aminoácidos existentes en las proteínas de los organismos vivos contienen solo L-aminoácidos. Tras la muerte, estos se transforman en D-aminoácidos (se racemizan) a un ritmo constante. La tasa de racemización depende de la temperatura y, por tanto, es probable que varíe de un yacimiento a otro. Pero datando por radiocarbono muestras de huesos apropiadas de un yacimiento concreto y midiendo las proporciones relativas de las formas L y D de las mismas, se podría calcular cual es la tasa de racemización. Por tanto, esta calibración se utiliza para fechar muestras de huesos de los niveles más antiguos del yacimiento, que estén fuera del alcance temporal del radiocarbono.

APLICACIONES Y LÍMITES

El ácido aspártico tiene la tasa de racemización más rápida de todos los aminoácidos estables y es el que se suele escoger para fechar muestras de hueso.
Naturalmente, como método de datación absoluta depende por completo de la exactitud de su calibración(al igual que los demás métodos relativos).

DATACIÓN POR LAS TASA DE CATIONES

En los últimos años se ha desarrollado una interesante técnica nueva que permite, por primera vez, la datación directa de las tallas y grabados en la roca; también es aplicable en potencia a los artefactos Paleolíticos que tengan una patina gruesa que haya sido causada por su exposición al polvo del desierto.

BASE DEL MÉTODO.

En condiciones desérticas se forma una patina en la superficies rocosas expuestas al polvo del desierto. Esta patina se compone de minerales arcillosos, óxidos e hidróxidos de manganeso y hierro, partículas muy pequeñas y oligoelementos y una cantidad muy escasa de materia orgánica. Este método de datación se basa en le principio de que los cationes de ciertos elementos(es decir, los átomos con carga de aquellas moléculas que se combinen con iones de oxido e hidróxidos de carga opuesta para crear componentes estables) son más solubles que los de otros y se lixivan en la patina superficial más rápidamente que los elementos menos solubles y, por tanto su concentración disminuye con el tiempo. El método requiere simplemente de la medición de la tasa de los cationes móviles, por lo general de potasio (K) y calcio(Ca), respecto a los cationes más estables del titanio(Ti). Se supone que esa tasa disminuye proporcionalmente al tiempo (generando una curva similar a las curvas de desintegración de los isótopos radiactivos ya mencionados).Sin embargo, los pioneros de la técnica no pretenden que haya una tasa de disminución fija(como en los procesos de desintegración radiactiva); el método ha de ser corregido para cada área utilizando otros métodos de datación.

LIMITACIONES

Este método todavía no ha sido aplicado de forma generalizada y no se sabe con seguridad en que condiciones climáticas se puede dañar o destruir la patina de la piedra, ni tampoco que variaciones climáticas podrían afectar al proceso de cambio en la tasa de cationes. Sin embargo, esta técnica es muy prometedora `para la datación de los hallazgos superficiales de regiones áridas.

LA DATACIÓN ARQUEOMAGNÉTICA

La datación arqueomagnética(o paleomagnética) ha sido hasta ahora de escasa utilidad en la arqueología, debido en parte a que no se han realizado trabajos suficientes en las distintas regiones.

BASES DEL MÉTODO

El campo magnético terrestre cambia constantemente tanto en dirección como en intensidad. Los científicos han sido capaces de reconstruir los cambios en el norte magnético estudiando la magnetización de las estructuras de arcilla cocida(hornos, chimeneas, hogares) de periodos antiguos, que han sido fechadas independientemente, por ejemplo, por radiocarbono. Siempre que la arcilla haya sido cocida a 650-700 ºC y no se haya vuelto a calentar, las partículas de hierro que contienen adoptan definitivamente la dirección y la intensidad del campo magnético terrestre en el momento de la cocción. Este principio es conocido como magnetismo termorremanente (TRM).De este modo se puede elaborar un esquema de las variaciones temporales en la dirección magnética, que se puede utilizar para fechar otras estructuras de arcilla cocida de edad desconocida, cuyo TMR se mide y después se compara con un punto concreto(fecha) de la secuencia directora. Hay que elaborar series directoras distintas para las variaciones de la intensidad magnética, que cambia independientemente de la dirección magnética.

APLICACIONES Y LÍMITES

Las variaciones regionales en el campo magnético global significan que se necesita una secuencia directora independiente para cada región.

En cuanto a la dirección magnética, se ha creado en unas pocas zonas del mundo, como Gran Bretaña y el Suroeste Americano, para los últimos 2000 años. Una chimenea u horno de arcilla cocida de este periodo, medido in situ en un yacimiento de una de estas regiones, puede ser fechado con bastante precisión mediante el análisis de la dirección magnética. Sin embargo, una vez que se haya movido la estructura, no se podrá volver a compara la dirección magnética antigua con la actual.

A diferencia del método direccional, la intensidad magnética se puede decir cuando la arcilla cocida esta descontextualizada y, por tanto, se puede aplicar ala cerámica. Pero hasta ahora, el método de la intensidad ha demostrado ser intrínsecamente menos exacto que el direccional.

INVERSIONES GEOMAGNÉTICAS

Otro aspecto del arqueomagnetismo, importante para la datación del Paleolítico Inferior, es el fenómeno de las inversiones del campo magnético terrestre (el norte magnético se convierte en el sur magnético y viceversa).La inversión más reciente se produjo hace unos 700000 años y se ha elaborado una secuencia de este tipo de fenómenos, que se remonta a varios millones de años, con ayuda del potasio-argón y otras técnicas de datación. El descubrimiento de parte de esta frecuencia de inversiones en los estratos rocosos de los yacimientos africanos del hombre primitivo, ha resultado ser un buen sistema de verificación de los otros métodos de datación utilizados en estos yacimientos.

RESUMEN

La respuesta a la pregunta ”¿Cuándo?” en arqueología se compone de dos elementos principales. Los métodos de datación relativa nos permiten determinar si una cosa es relativamente más antigua o más reciente que otra. Los métodos absolutos hacen posible dar una fecha en años. La datación arqueológica como tal es más fiable cuando se ha utilizado conjuntamente los dos métodos, por ejemplo, cuando el orden relativo asignado a los niveles de una excavación se puede confirmar con fechas absolutas para cada estrato. Donde sea posible, deberían contrastarse los resultados de un método absoluto con los de otro, por ejemplo, el radiocarbono con la dendrocronología, las series de uranio con la termoluminiscencia.

Para terminar, la precisión de la datación que se logra para cada periodo ayuda a determinar el tipo de pregunta que hacemos sobre el pasado-para el Paleolítico, cuestiones sobre el cambio a largo plazo; para épocas posteriores, preguntas que se suelen interesar más por las variaciones a corto plazo del desarrollo humano a nivel mundial.

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