miércoles, 4 de agosto de 2010

ARTE PRERROMÁNICO

1.  Arte hispano-visigodo. tradición romana

1.1  El espacio litúrgico hispano

Þ  La liturgia hispánica

En el período denominado hispanovisigodo (507-711) se definen los usos y normas de la liturgia hispánica (que permanecerá en vigor hasta la implantación de la liturgia romana en el siglo XI). En esta liturgia, tanto la comunidad eclesial como los fieles estaban rígidamente divididos y jerarquizados, según su condición.

Þ  Divisiones del templo

La liturgia hispánica requerirá una organización característica de los espacios del templo:
-  El interior del templo está dividido en dos zonas por una barrera (iconostasio), ante la que se situaban los fieles.
-  Tras el iconostasio estaba el espacio destinado a los iniciados, el “coro de clérigos” que podían participar de la liturgia.
-  Comunicando directamente con este coro estaba el santuario donde se ubicaba el altar.

También había pequeñas dependencias y amplios pórticos. Muchas iglesias tenían dos habitaciones simétricas como espacios de apoyo al ceremonial litúrgico, para uso exclusivo del clero. Las entradas del templo se protegían con nártex y galerías porticadas.

Þ  Plantas

La planta más generalizada era la basilical. Destacan las iglesias de Santa María en Quintanilla de las Viñas, San Pedro de la Nave y San Juan de Baños. Tienen una nave central de gran anchura, con naves laterales reducidas.
Por influencia africana, basílicas como San Pedro de Alcántara, Casa Herrera o Torre de Palma presenta un contra-ábside en la nave central, que terminó como un espacio fúnebre privilegiado.
Con carácter funerario se concibió la iglesia de San Fructuoso de Montelios, con planta de cruz griega, que recuerda los viejos mausoleos romanos.

1.2  Las imágenes de los templos

La decoración monumental era excepcional, desde sencillas ornamentaciones pictóricas a largas bandas con motivos geométricos, vegetales o zoomórficos.
Los padres de la Iglesia hispana fueron contrarios a la representación historiada en los templos, pero pronto tuvieron que ceder a los gustos de unos fieles necesitados de imágenes para comprender los mensajes teológicos.
Los grandes bloques de Santa María de Quintanilla de las Viñas representan un complejo programa iconográfico. En San Pedro de la Nave, los capiteles historiados muestran relación con ilustraciones librarias (como la escena de Daniel en la fosa de los leones). La pilastra del Salvador de Toledo llega a representar un ciclo cristológico.

1.3  Los trabajos en metal

Þ  Fíbulas

Tanto visigodos como hispanorromanos utilizaron decorativos apliques de ajuar y atuendo personal continuando los modelos de tradición tardorromana. Fue muy rica la variedad de formas y materiales de las fíbulas (aquiliformes, con superficies de celdillas policromadas o circulares).

Þ  Utensilios sagrados

Hubo una importante producción de utensilios sagrados de bronce para los rituales litúrgicos (patenas circulares, jarros litúrgicos de perfil copto o incensarios). Es una producción artesanal, continuadora de los fundidores romanos, pero con la novedad de ciertas fórmulas icónicas cristianas.

Þ  Elementos suntuarios. El Tesoro de Guarrazar

Las iglesias aparecían con interiores adornados con elementos suntuarios, especialmente cruces y coronas votivas (tesoros de Guarrazar y Torredonjimeno), ofrendas de los más poderosos de la sociedad.
Las coronas del Tesoro de Guarrazar es uno de los conjuntos más interesantes. La más antigua es la de Suintila (621-631), y la de Recesvinto (649-672) es la más suntuosa, en oro y piedras semipreciosas. Unas cadenas permitían suspenderlas desde la parte superior, mientras en la parte inferior colgaban las letras que constituían la memoria de la ofrenda. El tesoro se completa con otras coronas menores, donativo de abades.

2.  Arte irlandes-sajón. Tradición celta

2.1  Evangelización de Irlanda

San Patricio y sus discípulos comenzaron la evangelización de Irlanda desde el 452, y en la centuria siguiente el monacato irlandés se expandió por los territorios celtas (Escocia, noroeste de Inglaterra y Armórica).

2.2  Evangelización de la Inglaterra sajona

El pontificado romano promovió la cristianización de la Inglaterra sajona. San Agustín fundó el primer monasterio benedictino fuera de Italia, y tuvo gran éxito en el bautismo de soberanos sajones.. La llegada de los vikingos a finales del siglo VIII inició un largo período de crisis.

2.3  Conjuntos monásticos

Existieron grandes conjuntos monásticos, aunque sólo mínimos indicios arqueológicos han llegado hasta nosotros. Sus edificios eran leñosos o rudas construcciones en piedra que imitaban las obras de madera.

2.4  Las miniaturas

La gran aportación del arte insular fue la miniatura y la orfebrería. La renovación de la miniatura insular comienza con la copia de obras de escritores romanos traídas por monjes misioneros.

Þ  Los Evangelios Durrow (h. 680)

Son los más antiguos enteramente decorados. Destaca por su originalidad la “página-tapiz”, llamada así porque el conjunto de entrelazos, vegetación y elementos zoomórficos recuerdan las formas complejas y multicolores de los tapices. Las imágenes del Tetramorfos son rígidas, con formas articuladas como si se tratara de placas esmaltadas, en contraste con el dinamismo de la decoración zoomórfica y vegetal.

Þ  Evangelios de Echternach (finales del siglo VII)

Fueron llevados por San Wilibrordo a la abadía que le da nombre desde Gran Bretaña (698). Poseen la obra maestra de la pintura insular, un león rampante, símbolo de San Marcos, cuya figura destaca sobre un dibujo de líneas rectas que forman un estático y laberíntico armazón.

Þ  Libro de Kells

Representa la eclosión final y la obra iconográfica más abundante de la miniatura irlando-sajona.

2.5  Orfebrería

Las formas ornamentales de la miniatura tienen su mejor correspondencia en el arte del metal y el esmalte. La Copa de Ardagh (primera mitad del siglo VIII) realza la elegancia de sus formas esféricas y plateadas con la aplicación de filigranas de oro con engarces de vidrio y esmalte.

1.   Arte Carolingio

1.1  El concepto de renacimiento carolingio

Carlomagno, en su deseo de emular la figura de Constantino, quiso también imitarlo en los edificios que construyó. La Basílica del Vaticano y su occidentalización son reproducidas durante los siglos VIII y IX.
Las imágenes clásicas son copiadas de forma fiel, aunque tosca, en los manuscritos carolingios y continuados en sus derivados. Obras como la ilustración del Evangeliario Xanten son de difícil catalogación tardorromana o carolingia, lo que demuestra la fidelidad al pasado tanto en la iconografía como en la técnica.
Pero junto a estos copistas existían artistas capaces de investigar antiguos modelos y teorías, así como de ensayar nuevos métodos para obtener obras similares a los arquetipos romanos. Aunque en la maqueta del Arco relicario de Eginardo (principios del siglo IX) se aprecia el modelo romano tanto en la iconografía como en la composición, ya existía una comprensión mejor de esos motivos antiguos y una renovada aptitud para reproducirlos directamente.

1.2  La basílica

Þ  Bipolaridad de los templos

·  Los contra-ábsides
En su afán por imitar el pasado, los carolingios reprodujeron la orientación de las grandes basílicas de Roma, levantando edificios con el ábisde “occidentalizado”. Un ejemplo es la iglesia de Fulda (791-819), que también dispone de un segundo ábside en el extremo opuesto, creando una forma contra-absidada, muy característica de la arquitectura carolingia.
·  Los Westwerk
En otras ocasiones, la bipolaridad del templo se conseguía por el enorme volumen de un cuerpo torreado, que solía constituir una entrada monumental (Westwerk).
La figura típica de una iglesia con fachada y cuerpo longitudinal con torres en un extremo tiene sus orígenes en las creaciones carolingias. Las iglesias de los siglos VIII y IX tenían en sus extremos una sólida construcción con dos o tres torres (conocida en la época por castellum o turris, y hoy llamada Westwerk). El mejor ejemplo de Westwerk es el de la Abadía de Corvey (873-885).
Las funciones del Westwerk eran varias:
- Utilidad práctica: schola cantorum, parroquia, etc.
- Imagen simbólica: eran vistas como fortalezas, que simbolizaban el Templo de Dios como baluarte defensivo contra las fuerzas del mal. En muchas había un altar dedicado a San Miguel.

Þ  Las criptas

Creció el culto a las reliquias, y los monasterios rivalizaban en poseer las más importantes, generándose un intenso comercio de las mismas, procedentes principalmente de Roma.
La necesidad de crear un espacio adecuado para albergarlas, que a la vez facilitara el acceso a los devotos, condicionó una nueva organización topográfica de las iglesias. Se crearon las criptas, que terminaron por configurar una importante forma de la arquitectura medieval, las girolas.
·  Cripta anular
Con las reliquias también llegó la forma espacial que en Roma existía para ellas. Era una cueva que contorneaba el círculo del ábside, y en su centro estaba la cámara (confessio) con la reliquia. Ejemplos son San Lucio de Coria o San Apolinar Nuevo de Rávena. Ya en la Catedral de Colonia (870) esta fórmula había adquirido su madurez arquitectónica.
·  Cripta mina
El deseo de las gentes de enterrarse con sus patronos hizo que el pasillo se rompiera para comunicar con edículos secundarios, formando una especie de girola irregular (como el presbiterio de Saint Maurice d’Agaune). Estas necesidades llevaron también a la creación de la “cripta mina”, pasillo que comunica con galerías secundarias que terminan en confessiones (como la Basílica de Steinbach).
·  Cripta baldaquino
Buscaba la creación de un amplio espacio, precedente de las iglesias subterráneas, que permitiera un ceremonial litúrgico con gran aparato (como en San Miguel de Rohr).
·  Rotonda marital
La “rotonda marital” es un gran espacio al este del templo, de carácter funerario. En Saint-Germain de Auxerre, donde ya existía una cripta de tres naves, se comunicó ésta con una rotonda.

1.3  Capillas privadas

Þ  Origen de las capillas

En época constantiniana se reaprovechó la disposición central de los edificios funerarios levantados en honor de los héroes de la Antigüedad, para venerar ahora a los mártires cristianos. Los primeros fueron los santos lugares relacionados con Jesucristo. Este tipo de edificio (martyrium) condicionó la forma de dos tipologías medievales con culto especial a la reliquia: la iglesia funeraria y la capilla palatina.
Los monarcas carolingios conservaban como tesoro un fragmento de la capa de San Martín (la capella), y el edificio que albergaba esta reliquia recibió el nombre de capilla, que desde entonces se convirtió en la denominación de los templos privados de príncipes y nobles.

Þ  Principales capillas de la época

En la Capilla Palatina de Aquisgrán (790-800) se utilizó un edificio central, un octógono rodeado de un exadecágono. Poco antes se había construído el oratorio privado del duque Arechis, Santa Sofía de Benevento (760-762), también con un polígono central.
La Capilla Palatina de Aquisgrán se convirtió en el edificio mítico de su época, símbolo del ideal imperial cristiano. Tenía gran calidad en sus materiales y se recurrió también a columnas de viejos edificios de Rávena para subrayar aún más el mensaje de poder.
La construcción concéntrica tenía un valor simbólico, y la forma de las capillas palatinas terminó consolidando un prototipo vigente casi hasta nuestros días.

1.4  El palacio

Þ  El Palacio de Aquisgrán

Este palacio fue edificado en el lugar donde ya vivían antepasados de Carlomagno, por la calidad de sus aguas, en un conjunto termal llamada Aquae Granni. Carlomagno acude al lugar desde 769, y en la década siguiente decide fijar su residencia, proyectando el conjunto palatino.
La totalidad del conjunto del Palacio de Aquisgrán se ordenaba en un plan geométrico, con influencia de modelos urbanísticos antiguos. La ciudad palatina tenía dos calles orientadas con los puntos cardinales. En su cruce estaba la puerta principal y en los extremos estaban la Capilla Palatina y el aula regia o salón del trono.
El aula regia tenía un ábside semicircular y absidiolos en sus laterales, forma usual en los salones de las villas romanas, que terminó por caracterizar un espacio áulico. Era de grandes dimensiones, con aspecto monumental. El espacio interior se iluminaba por dos órdenes de ventanas.

Þ  Otros palacios de Carlomagno

Del resto de palacios, el mejor conocido es el de Ingelheim (774-787), cerca de Maguncia, junto al Rin. Adopta una forma de villa romana, con gran hemiciclo en la parte oriental. El salón del trono tenía forma absidada, con importante tamaño.

1.5  El monasterio

Þ  Monasterio de Centula

Los monasterios carolingios estuvieron densamente poblados. Aunque no quedan restos, podemos hacernos idea del aspecto de alguno de ellos. El Monasterio de Centula o Saint-Riquier se consagró en 799, y constaba de tres templos en una superficie casi triangular, con corredores que facilitaban el acceso a los monjes entre los templos.

Þ  Sankt-Gallen

En el plano de Sankt-Gallen podemos ver cómo los monjes del siglo IX realizaron el proyecto de un monasterio, tanto la topografía del conjunto como fórmulas para su construcción. Aparece ya en este plano la imagen de las dependencias claustrales de los edificios románicos o góticos, con las cuatro galerías (pandas) con el patio interior:
- Panda oriental: sala de los monjes, dormitorio y letrinas.
- Panda meridional: refectorio y cocina.
- Panda occidental: cilla o almacén.
- Panda septentrional: estaba junto a la iglesia y era conocida por mandatum porque comunicaba con el acceso a la clausura.

Þ  Puerta monumental de Lorsch

La única dependencia monacal que ha llegado hasta nosotros es la Puerta monumental de Lorsch (Torhalle), construida entre 778-784. Concebida como un gran arco triunfal romano, muestra en su fachada una superposición de órdenes columnarios, y sobre los arcos de paso existe un piso destinado a la sala de recepción del abad.

1.6  Convención y naturaleza en el léxico del arte figurativo

Þ  Tendencia convencional

La situación de las artes figurativas a la llegada de la dinastía carolingia era de imágenes asiluetadas, con definición plástica meramente lineal y de formas torpes, dotadas de elementales convencionalismos que definían esquemáticamente una figura.
Incapacidad, torpeza y barbarie son las características que manifiestan las figuras de los murales de San Próculo de Naturno (800) y del Evangeliario Gonduino, en una forma de pintar que continuará durante todo el período carolingio.

Þ  Tendencia naturalista

Frente a la forma antigua surge una tendencia naturalista, por el estudio y restauración de las pinturas constantinianas, que llega a crear obras similares a las antiguas, como en el Evangeliario Xanten. El rostro de uno de los hermanos donantes de San Benedetto de Malles (siglo IX) muestra esa recuperación de la naturaleza perdida.
Factores que contribuyen a restaurar los valores antiguos son los recursos ilusionísticos y de perspectiva. La decoración del piso alto de la Torhalle de Lorsch nos transmite la sensación de una pérgola abierta. El iluminador de la escena de Moisés en la Biblia Moûtier-Grand-Val (840) crea la espacialidad de sala mediante la fuga de líneas del artesonado.

1.7  La decoración mural

Los carolingios completaban sus edificios con una cuidada decoración, generalmente pintura al fresco, o con mosaicos o estucos.

Þ  Pintura mural

Conocemos los riquísimos programas iconográficos de los templos por la documentación de la época, y existen restos en edificios de inferior categoría, por lo que no tenemos un exacto conocimiento de la pintura mural.
La iglesia de San Juan de Mustair permite contemplar la decoración casi completa de un templo carolingio. El artista conoce los modelos iconográficos y los recursos técnicos de la materia, con clara raigambre antigua.
En la cripta de Saint-Germain de Auxerre aparecen dos escenas de la vida de San Esteban (857), en un arte de mayor calidad. Los esquemas compositivos muestran rigidez, pero no faltan la perspectiva, el ilusionismo e incluso un deseo de individualizar la fisonomía de los personajes. Lo mismo ocurre en las pinturas de la iglesia de San Benedetto de Malles (siglo IX).

Þ  Mosaicos

Fuera de Roma no existe la continuidad del arte del mosaico. Por la cantidad de teselas y la forma de los ángeles y el arca, el mosaico del oratorio de Saint-Germigny (principios del siglo IX) es obra de artistas romanos traídos por Teodulfo, testimonio de que la práctica de esta técnica quedó reducida a la ciudad romana.

1.8  La miniatura

Se conservan ejemplares de ilustración libraria de una calidad excepcional, obra de los mejores artistas para recreo de los más notables de la sociedad.

Þ  Códices

·  Objetos de lujo
Los códices se convirtieron en objetos de lujo, con bellas ilustraciones y guarniciones de ricos materiales. El emperador y su familia, así como obispos y los grandes del imperio tenían sus propios centros de producción para estas obras.
·  Talleres
Hubo numerosos talleres, verdaderos focos de creación artística, donde se producirán los impulsos decisivos de la historia del estilo. Al frente de los talleres hay artistas que definen la producción pictórica y orfebres que intervienen en la confección de los códices.
Destacan:
- Talleres costeados por Carlomagno y Ludovico Pío, con creaciones como el Evangeliario Godescalco (781-783) o los Evangelios de la Coronación (siglo IX), ambos para Carlomagno, que constituyeron una renovación estilística que afectó a la pintura y a las obras de marfil y metal.
- En Reims, un artista promoverá obras para Ebbon, obispo de la sede (Evangelios de Ebbon).
- En San Martín de Tours prepararon una depurada edición de la Biblia, creando un estilo iconográfico con gran repercusión en las obrras del Románico y Gótico.
- El taller de Metz se caracterizó por las obras de formas menudas y delicadas.

Þ  Letras historiadas

Entre las manifestaciones plásticas originales del Medievo están las letras historiadas, ya conocidas en manifestaciones del siglo IV. Serán los carolingios los que elevarán esta creación pictórica a la categoría de gran obra de arte.
Las grandes capitales se conciben no sólo con sentido ornamental, sino que alcanzan entidad propia, con un mensaje profundo a través de su aparente espontaneidad, la frescura de su concepción y lo ingenioso de la composición.
Destacan las letras del Sacramentario de Gellone (790-795) y del Sacramentario Drogón (844).

Þ  Secuencias narrativas

Los carollingios practicaron la secuencia narrativa a la manera de nuestros modernos cómics, con apariencia de relato filmado, como aparece en la Biblia Moûtier-Grand-Val, con escenas del Génesis. Se crean en esta época las grandes series iconográficas, fuente inspiradora del Románico y del Gótico.

1.9  El mensaje de las imágenes

Þ  Representación de los poderes

·  La teoría político-religiosa del Imperio
La curia romana predicaba un concepto de imperio romano con dos poderes, el terrenal (propio del emperador) y el espiritual (de competencia pontificia). En el Aula Leonina se representa a Cristo en dos escenas que son la mejor ilustración de la teoría político-religiosa del Imperio.
·  El emperador, eslabón entre Dios y los hombres
Carlomagno ordenó a sus misi (delegados) enseñar a los vasallos que su fidelidad había de manifestarse ante todo hacia Dios. Se colocó él mismo en la escala jerárquica como el primero de los hombres, prescindiendo del Papa, convirtiéndose en el miles Dei (soldado de Dios), pero sin llegar a los extremos del emperador bizantino.
En De laudibus Sanctae Crucis aparece Ludovico Pío como soldado que combate con la Cruz. El monarca recibe el poder de Dios sin intermediarios.
En el Códice Áureo o Evangelios de San Emerano de Ratisbona (870) podemos ver la clásica iconografía de la teoría política del estado carolingio, con Carlos el Calvo recibiendo el respaldo de Dios bajo un baldaquino cupulado, símbolo del universo divino.
En la obra Vita Caroli de Eginardo se otorga un sentido épico a la figura del emperador, así como en las pinturas de historia del Palacio de Ingelheim.
El programa iconográfico de la Capilla Palatina de Aquisgrán ejemplariza la teoría política de los ideólogos del Imperio. Se utilizan elementos funcionales y figurativos para reproducir la idea jerárquica de la creación:
- La corte celestial, presidida por la divinidad, en la cúpula.
- El trono imperial, en el centro.
- Los súbditos, a ras de suelo.

Þ  La representación de imágenes del Verbo divino

·  Creación de una teoría iconográfica
Los poderes de la Iglesia fueron reacios a representar con imágenes el Verbo divino, pero las conversiones en masa exigieron materializar los principios espirituales en imágenes concretas, y tuvo que crearse toda una teoría iconográfica.
Un grupo de hispanogodos de la élite religiosa carolingia fue el principal protagonista de la teoría de las imágenes, recomendando una figuración conveniente para los indoctos, que no era necesaria en el caso de los monjes.
Teodulfo, obispo de Orleans, hizo decorar sus libros con suntuosos efectos cromáticos, acudiendo a figuras simbólicas, como en los Evangelios de Fleury (820) o en su Oratorio de Saint-Germigny.
·  Importancia de las reliquias
La teoría de la Iglesia era que las imágenes de Dios o los santos se representaban en el templo con el fin de que las gentes aprendiesen con las figuras lo que no eran capaces de leer. Pero los fieles no se contentaban con figuras didáctico-ornamentales, y su materialismo exigía de lo que veneraban la emanación de efluvios salutíferos. De forma que las reliquias y las cajas que las contenían alcanzaron gran importancia.
Los relicarios adoptaban la forma de los restos, pero fue la estatua de bulto redondo, con depósitos sagrados, la que más se difundió. En estas imágenes (llamadas majestades) apenas es perceptible la factura estético-plástica, debido a un tratamiento fetichista para magnificar el ídolo-relicario. Uno de los escasos restos conservados es la Santa Fe de Conquer.

2.   Arte Otoniano

2.1  Arquitectura

Los grandes edificios otonianos interpretan las concepciones político-religiosas del Sacro Imperio, según los arquetipos gestados en el siglo IX. Los edificios serán restaurados o sustituidos por otros nuevos que respetan las formas primitivas.

Þ  Cambios

Esta devoción por el pasado no impide que nuevas necesidades litúrgicas o criterios estéticos vayan configurando una arquitectura diferente. Los principales cambios fueron:
- Ampliación de las criptas hasta igualar su espacio la superficie de la iglesia superior (como en la Catedral de Espira).
- Las reliquias pierden protagonismo, y son ahora las celebraciones eucarísticas las que exigen amplitud espacial.
- El Westwerk adquiere en su forma exterior elementos torreados, y pierde complejidad interior.

·  Iglesia del monasterio de Ottmarsheim
Consagrada en 1049, es la que mejor reproduce la articulación del polígono central.
·  Iglesia de San Miguel de Hildesheim
Es el mejor ejemplo de esta arquitectura otoniana. Es un edificio basilical con característica forma bipolar, con dos santuarios contrapuestos. Para dar mayor importancia a estos polos se complementan con sendos cruceros, en una fórmula ya ensayada por los carolingios. Es una arquitectura modular planificada desde el cuadrado originado en el cruce del transepto con la nave mayor.

Þ  Novedades

·  Nueva decoración de los muros
El tratamiento de la articulación muraria es una de las grandes aportaciones otonianas a la arquitectura medieval, consiguiendo efectos dinamizadores en los muros. En los primeros siglos de la Edad Media las paredes eran lisas, recurriendo a la policromía para su decoración.
En la iglesia de San Pantaleón de Colonia (remodelada en 991), podemos apreciar la innovación al observar la fachada del Westwerk, que afecta tanto a un mayor volumen como a la abundancia de los motivos ornamentales de los paramentos. El cuerpo de las torres va modificando su sección en altura (cuadrada, octogonal y circular), y se sustituye el carácter liso de la fachada carolingia por una articulación similar a la del primer Románico.
·  Introducción de la tribuna
Con la introducción de la tribuna sobre las naves colaterales de la iglesia de San Ciriaco de Gernrode (959) se crea tanto un espacio funcional como una riquísima fórmula articulatoria de los muros de la nave central, de gran trascendencia en los edificios del Románico y del Gótico.
·  El vano escalonado
La preocupación por la articulación mural en la Catedral de Espira, especialmente en la organización de los muros que definen la nave central, llevó a la creación del vano escalonado. En torno al arco se superponen arquivoltas. Cuando se decida esculpir estas dovelas estaremos ante la portada historiada del Románico pleno.
Parece que el origen de la preocupación por la dinámica estética paramental de los arquitectos otonianos debe buscarse en la arquitectura bizantina del Imperio medio.

2.2  La miniatura

El único conjunto importante de pintura otoniana conservado es el de la iglesia de San Jorge de Oberzell (Reichnau), aunque muy restaurado. El mejor repertorio iconográfico se encuentra en las miniaturas, de gran originalidad, pero con tres fuentes de inspiración: la tradición carolingia, la influencia bizantina y el estilo francosajón.

Þ  La tradición carolingia

El estado otoniano se siente heredero del imperio de Carlomagno, y por ello reproduce sus obras literarias, auténticos símbolos de su programa político-religioso, pero la obra otoniana no se limitó a una mera continuación de la carolingia.
Artistas como el Maestro del Registrum Gregorii (984) crearon, desde modelos carolingios, verdaderas imágenes imperiales de gran efecto, como la de Oton II y la compleja maiestas de Otón III. También la representación del papa San Gregorio y su escriba permite conocer la elegante composición de las figuras y un intento de concepción espacial.

Þ  La influencia bizantina

Es difícil precisar si la influencia bizantina fue directa o indirecta, aunque se aprecia la profunda admiración de los pintores renanos hacia el arte bizantino. En el Codex Aureus de Espira apreciamos esa admiración en las cabezas de la Maiestas y de la Virgen, encargadas a un artista griego, diferente al autor del resto de la obra.

Þ  El estilo francosajón

El estilo francosajón, con sus formas abstractas ornamentales que sobrevivieron al intento carolingio de restauración naturalista, se convierte en uno de los protagonistas fundamentales de la ilustración.

Þ  La narrativa

El sentido narrativo de las ilustraciones miniadas encuentra su correspondencia en las grandes fundiciones realizadas para San Miguel de Hildesheim (1015) en sus puertas de bronce. Gran novedad es el acusado volumen de sus figuras, auténticos altorrelieves.

2.3  Imaginería devocional

En torno al milenio se dan los pasos decisivos para transformar las estatuas-relicario en imágenes de culto, generándose algunos prototipos que caracterizarán el arte cristiano medieval.

Þ  Prototipo de la virgen madre (theotókos)

La Virgen dorada de Essen (h. 1000) recoge en sus formas las dos tendencias del momento:
- La tradición carolingia: se aprecia en la inexpresividad del rostro, que nos recuerda la estatuaria fetichista e idolátrica de la Santa Fe de Conques.
- El humanismo otoniano: se aprecia en la especie de relación que se intenta establecer entre madre e hijo.

Esta tendencia iconográfica, inspirada en el humanismo teológico de la época, no cristalizó hasta la época gótica. Los otonianos evolucionaron hacia un prototipo de Virgen-madre hierático, simétrico, dotado de una inexpresividad distante y de una gran solemnidad. Encontramos ya definido el tipo de Virgen románica.

Þ  Prototipo del crucificado

Nos encontramos con las dos mismas caracterizaciones que en el caso de la Virgen:
- El intento de reproducir la humanidad de un Cristo-hombre sufriente.
- La imagen convencional de un crucificado inexpresivo, que no puede padecer dolor porque es Dios. Este tipo terminará imponiéndose en el Románico.

El más antiguo es el Crucificado del arzobispo Gero (h. 1000), de tamaño natural, con gran expresividad emocional y formas anatómicas amplias con un suave modelado. Todo tiene la finalidad de subrayar una iconografía dramático-personal, propia de la cristología humanística del milenio.

3.   Arte de las Islas Británicas

3.1  Apertura del arte insular

En los siglos IX y X los soberanos de Wessex impusieron su autoridad a todos los príncipes de las Islas Británicas. Desde entonces, las principales creaciones artísticas se relacionaron con la forma benedictina, apoyada desde la corona, fomentándose los contactos con el continente, con lo que se mitigaba el tradicional aislamiento británico.
Tras una prolongada crisis, volvió a resurgir un período de esplendor con Canuto (1016-1035), rey de Inglaterra, Dinamarca y Noruega, estrechándose las relaciones con la Europa del Norte e incrementándose con la órbita poscarolingia.

3.2  Arquitectura

Þ  Las iglesias anglosajonas

Pese a la multitud de iglesias anglosajonas, resulta difícil teorizar sobre ellas por su precario estado de conservación. Son construcciones de técnica arcaizante, en las que se superponen formas sajonas y normandas. Desde el siglo VII hay construcciones en madera.
Los templos de piedra adoptaban tres espacios definidos: torre, nave rectangular y un presbiterio de testero recto. Sus variantes quedan reflejadas en edificios como Burton-on-Humber y Barnack.

Þ  Difusión de las torres

La torre, de discutible funcionalidad, alcanzó gran difusión. En la torre de Earls Barton (h. 1000) se interpreta en la piedra un modelo leñoso, consiguiendo una articulación del muro de distinto origen al que se hacía en el continente.

3.3  Miniatura

Þ  Miniaturas de origen áulico

El patronazgo real hace que el lujo en las miniaturas sea exhuberante y la iconografía de marcada intención político-religiosa. Las formas representan el gobierno terrenal como binomio del poder real y del poder eclesiástico, representante de la voluntad divina, en la línea conceptual de carolingios y otonianos. En la Carta fundacional de New Minster (h. 966) vemos al rey Edgar entre Santa María y San Pedro, típica imagen de dedicación entre los carolingios.

Þ  Miniaturas de origen monástico

La miniatura inglesa, producida en monasterios benedictinos en torno a Winchester, se va a caracterizar por sus motivos ornamentales y por la personalidad del dibujo. El uso de la hoja de acanto alcanza desbordamientos decorativos absolutos. Su dibujo de carácter ilusionista es más sugeridor que definidor de imágenes, como apreciamos en los Poemas de Caedmon (principios del siglo XI).

4.   Arte cristiano de la Península Ibérica

4.1  Arte Asturiano


Þ  Orígenes del arte asturiano

·  Influencia del arte áulico de Toledo
El arte de la monarquía astur de los siglos VIII y IX podría incluirse dentro de la órbita carolingia por su cronología y ciertos factores político-religiosos, pero es distinto. Los monarcas ovetenses tenían un modelo más próximo: el arte áulico, que a partir de Leovigildo se había creado en Toledo.
El oscuro origen de la monarquía y la creación de un estado que tan sólo necesitaba legitimarse entroncando su dinastía con la extinguida de don Rodrigo, necesitó que los palacios, las iglesias y la capital misma se pareciesen todo lo posible a los de la vieja capital del estado que ahora pretendían reconquistar.
·  La tradición romana
Los símbolos monumentales de esta monarquía (capilla palatina, aula regia y panteón) respondían a una tradición romana, como los de la carolingia, pero con modificaciones propias de un arte provincial. Las basílicas asturianas eran fiel reflejo de las hispanovisigodas. El arte pictórico con calidades de estucado se basaba en la tradición tardorromana local.
También se observa la tradición romana en la disposición de los muros, como se aprecia en la fachada del Aula de Santa María de Naranco, obra de Ramiro I. El recurso de las arquerías sobre el muro (funcionales y decorativas) es propio de artistas todavía con criterios arquitectónicos a la antigua.

Þ  Las obras de un rey monje (Alfonso II)

·  Iglesia de San Julián de los Prados
La inteligencia clerical, forjadora de la teoría del estado astur, alcanzó su máximo poder con Alfonso II (791-842), que vivió la mayor parte de su vida en un monasterio. Levantó una iglesia en San Julián de los Prados destinada a la comunidad monástica.
Es un edificio basilical con amplio crucero marcado por la profundidad del tramo y por su importante altura. Una gran iconostasio de fábrica convierte el crucero en el coro más grande de la arquitectura prerrománica hispana que se conserva.
Pintores de tradición tardorromana local decoraron la iglesia con pinturas que reproducían los palacios de la Jerusalén celeste. El monarca creía en un dios invisible que tan sólo podía representarse con símbolos. Por eso, la Cruz aparece presidiendo las mansiones celestiales de su iglesia.
·  Importancia de las reliquias
Al igual que los carolingios, los asturianos poseían el importante tesoro espiritual de las reliquias, que empezarán como el principal ornato de sus oratorios y terminarán siendo determinantes en la concepción arquitectónica del edificio.
En Aquisgrán se adoptó una capilla centralizada con origen en las construcciones martiriales constantinianas. En el palacio ovetense de Alfonso II, el oratorio o Cámara Santa tiene también antecedentes martiriales, pero de forma longitudinal. Tiene dos plantas, la inferior destinada al depósitos de cuerpos santos y la superior a la capilla, dedicada a Santa Leocadia.
·  Coincidencias con el arte hispanoandaluz
Otros dos edificios de este período, San Tirso de Oviedo o Santa María de Bendones, muestran interesantes coincidencias con el arte hispanoandaluz, como los curiosos alfices que enmarcan las ventanas de sus cabeceras.
·  La Cruz de los Ángeles
En la Cruz de los Ángeles, ofrecida por el monarca a la catedral ovetense en 808, se intuye su más íntimo sentimiento, pues él mismo se denomina servus Dei. Su forma de cruz patada recuerda un prototipo hispanogodo, aunque por su factura podría haber sido realizada por artistas carolingios.

Þ  La arquitectura ramirense del Naranco

·  Iglesia de San Miguel de Lillo
En el monte Naranco, Ramiro I dispuso en su residencia de una capilla dedicada a San Miguel de Lillo, en la que aparece definido un tipo basilical de templo áulico de los reyes hispánicos, que perdurará hasta finales del románico.
Es un edificio de compleja planta basilical, con una tribuna a los pies para el monarca. La complejidad de muros, rudimentarios pilares cruciformes y columnas permitía la articulación de un cañón seguido para la nave central, y cañones más bajos perpendiculares en los tramos colaterales..
Es interesante el tratamiento escultórico dado a la puerta, con sendos relieves que representan las hojas de un díptico consular. Es una importante aportación a la configuración de una portada monumental con aplicación de relieves historiados.
·  Santa María del Naranco
Cerca del templo se levanta lo que debió ser el aula regia del monarca, conocida como Santa María del Naranco. Es un edificio de dos pisos abovedados por cañones sobre arcos fajones. La planta principal tiene en sus extremos galerías de tres arcos. Su estructura en dos pisos recuerda la solución de un palacio romano, todavía en vigor en la Europa del siglo XI.
·  Santa Cristina de Lena
La arquitectura ramirense del Naranco se complementa con el pequeño edificio de Santa Crisitna de Lena, cuyo curioso iconostasio nos recuerda a la organización de arcadas de la Mezquita de Córdoba.

Þ  El arte de la época de Alfonso III

·  San Salvador de Valdediós
Esta iglesia, consagrada en el 893, consta de tres naves cubiertas con cañones paralelos, y su pórtico lateral es el más antiguo conservado de un templo medieval hispano. Este tipo de edificio seguirá vigente en el siglo XI cuando Fernando I haga construir el templo de San Juan (luego dedicado a San Isidoro de León).
·  Repoblación del valle del Duero
En este período la monarquía asturiana inicia la repoblación del valle del Duero, y las tierras astures se sumergen en un cierto aislamiento, acusado por la creatividad arquitectónica. San Adriano de Tuñón o San Salvador de Priesca son edificios que inician esta cadena de construcciones, que mantienen el esquema de tres naves separadas por pilares y cabecera tripartita.
·  Cruz de la Victoria
Esta cruz, de roble y recubierta de láminas de oro, fue ofrecida por el monarca a la sede ovetense en el 908, y ofrece la novedad de introducir plaquitas de esmalte como guarnición de la enchapadura de oro.
·  Caja de Astorga
Con una técnica similar a la Cruz de la Victoria, es un relicario ofrecido por el monarca y su esposa a la Catedral de Astorga hacia el 900, con una curiosa composición iconográfica que representa al Cordero en medio del Tetramorfos

4.2  Arte Hispano del siglo X

Þ  El arte cristiano

·  La actividad repobladora
La Hispania del siglo X se caracterizó por una importante actividad repobladora de los núcleos cristianos. La repoblación se realizó en un territorio desierto con abundantes vestigios arquitectónicos hispanogodos, cuya importancia queda de manifiesto al instalarse los reyes ovetenses (acostumbrados a vivir en dependencias palatinas como el Aula del Naranco) en el pretorio romano de León.
·  Ideal neovisigótico. Desplazamiento del centro hegemónico a León
El arte asturiano, influido por las tradiciones locales e influencias del resto de la península, estuvo al servicio del ideal neovisigótico de los monarcas ovetenses. Desde que en el reinado de Alfonso III comenzara la restauración de los edificios del valle del Duero, las características locales de esta zona se empiezan a manifestar también en Asturias. Con el desplazamiento del centro hegemónico a León, esta recuperación del visigotismo local será fundamental para la plástica de la época.

Þ  El arte mozárabe

·  Definición
Al arte de esta centuria se le dio el nombre de mozárabe, pese a que ni su realidad plástica ni las circunstancias sociales permitan atribuir un protagonismo decisivo a esa minoría étnica. Lo poco que se conoce del arte realmente mozárabe en zona musulmana es distinto del mozárabe de tierras cristianas.
·  Diferencias entre el mozárabe real y el cristiano
a)  En las imágenes
Desde el punto de vista figurativo son distintas las imágenes de la Biblia Hispalense (obra segura de mozárabes), de carácter naturalista, de la antinaturalista Biblia de León del 920.
b)  En arquitectura
También hay divergencias en la arquitectura. Frente a la carencia de tradición mozárabe en la construcción de los templos, los repobladores del norte poseían una dilatada experiencia.
La iglesia de Bobastro es la única edificación mozárabe conocida de importancia, toda tallada en roca. Santa María de Lebeña, de compleja disposición volumétrica, tuvo que ser proyectada por un hombre de experiencia constructiva, como la que permitió edificar los monumentos ramirenses.

Þ  Arquitectura

·  Influencias hispanovisigodas
El neovisigotismo se acusa en:
- El léxico constructivo.
- Los motivos ornamentales.
- Tipos arquitectónicos.

Los modillones de los aleros muestran todo un repertorio decorativo, con motivos geometrizantes de origen hispanogodo. Otras veces utilizaban elementos de viejos edificios, reaprovechando capiteles, fustes y basas (como se aprecia en la iglesia de Hornija). Cobran auge determinadas técnicas, como el viejo bisel.
·  Motivos de la cultura hispanoandaluza
Tampoco faltan motivos tomados de la cultura hispanoandaluza, como el alfiz enmarcando los vanos en iglesias como Escalada, Santiago de Peñalva, San Miguel de Celanova o San Martín de Pazó. También, aunque ya en época tardía, las características bóvedas nervadas de la arquitectura califal.
·  Plantas
La variedad planimétrica de los templos es muy significativa:
- Santiago de Peñalba (principios siglo X): estructura contra-absidada de origen africano.
- San Cebrián de Mazote: contra-absidado, de forma basilical.
- San Millán de la Cogolla (siglos X-XI): característico templo de dos naves de las comunidades monásticas dúplices.
- San Miguel de Escalada (siglos X-XI): clásica disposición basilical, con tres volúmenes al exterior y pórtico lateral.
- Iglesias catalanas: arquitectura sencilla y conservadora. Tipos simplificados, con una nave cbierta de madera. Destaca San Quirze de Pedret, con tres naves con triple cabecera.

Þ  Miniatura

·  Los beatos
En la Asturias del siglo VIII un monje llamado Beato redactó los comentarios del Apocalipsis (libro de difícil comprensión) con gran éxito, y su libro terminó recibiendo su nombre, beato. Se conservan unos 30 beatos, siendo los más antiguos del siglo X.
Están iluminados con imágenes de vivos colores y responden al planteamiento del Apocalipsis con el enfrentamiento entre las fuerzas del Mal y del Bien, con la representación del triunfo celeste.
Un ejemplo de esta lucha es la ilustración del Beato de Silos (siglos XI-XII) llamada La mujer vestida de sol, que representa la visión cósmica de San Juan en la que se reproduce el combate entre las bestias demoníacas y las milicias angélicas capitaneadas por San Miguel. El dramatismo de la escena se acusa aún más por el predominio del color rojo.
·  Otras obras
No se conoce ninguno de los códices realizados en la época de Beato, aunque es muy posible que estuviesen iluminados con formas similares, y que también tuvisesen su origen en modelos paleocristianos.
La miniatura hispana de la época tiene su origen en las obras hispanogodas, con algunas influencias iconográficas del arte islámico y de la miniatura carolingia (como es el caso de los Moralia in Job, comentarios al Libro de Job del papa Gregorio el Grande).

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