lunes, 26 de julio de 2010

EGIPTO: ESCULTURA. RELIEVE Y PINTURA.

 CARACTERÍSTICAS GENERALES. PRINCIPIOS REPRESENTATIVOS Y CONVENCIONES.

La escultura, relieve o pintura, al igual que la arquitectura vendrá definida por la creencia egipcia de que la muerte significa el paso a una existencia eterna. Las esculturas son la vivienda eterna del Ka, espíritu vital de cada individuo que gozaba de la eternidad tras el ritual de apertura de la boca, y por ello es imprescindible la imagen idealizada del personaje, que está representado joven fuerte y vigoroso, supliendo la ausencia de rasgos individuales característicos del retrato, Se evocaban lo defectos físicos de la persona, así estos no le acompañarían en su vida eterna, de esta forma la mayor parte de las estatuas son hombres y mujeres idealizados.
También los relieves y pinturas de las tumbas tenían una dimensión eterna, ya que las imágenes representadas debían proporcionar a los propietarios una forma de vida semejante a la que habían disfrutado en su existencia en la tierra.
Par cumplir con esta finalidad mágica, las obras escultóricas, relivarias o pictóricas debían estar realizadas de forma “correcta”, es decir siguiendo unos principios que se mantendrán inalterables durante toda la historia de Egipto.

CONVENCIONALISMOS:

  • La represtación del cuerpo humano en todas las figuras bidimensionales sigue el principio de “perspectiva torcida” para plasmar la imagen completa, ya que su papel mágico sólo es posible si se representaba todo lo que existía.
  • Los objetos están vistos desde arriba o de frente para facilitar su identificación y las ofrendas se dibujan unas sobre otras para que puedan verse en su totalidad.
  • Las represtaciones de jardines con estanques, tampoco tienen perspectiva, los árboles que los rodean están tumbados en el suelo para evitar tapar el agua, donde se sitúan las especies animales y vegetales. Lo mismo sucede con las escenas nilóticos.
  • También hay convencionalismos relacionados con el color; las mujeres están pintadas de amarillo y los hombres de marrón y rojo. Los asiáticos son amarillos y los nubios negroides. De igual forma afecta a los dioses; Osiris está pintado de verde y otros son dorados.
  • El tamaño de la figura, es proporcional a su importancia. Así los dioses son mayores o iguales que el faraón y éste es siempre más grande que el resto de humanos; el señor de la tumba tiene una estatura igual o superior a la de su mujer y sus hijos y el extremo de este escalonamiento jerárquico lo ocupan siervos y oferentes.
  • La disposición de las escenas es en registros horizontales para que tengan una lectura ideológica de las actividades diarias y demostrar el orden y la prosperidad de las tierras del Nilo. Frente a estas las escenas bélicas o de cacería reina el caos y la anarquía
  1. ARTESANOS:
No eran considerados como artistas, sino simples artesanos. Se sabe de ellos por las excavaciones de los talleres o por las reproducciones pintadas en las tumbas.
El artesano debía adaptarse a los rígidos convencionalismos, aunque se supone que estos debían tener un repertorio para mostrar a sus clientes. Es posible que los fragmentos cerámicos o de piedra denominados ostraka, hallados en gran número en las ciudades de artesanos, que muestran dibujos tanto de detalles arquitectónicos como de decoraciones murales fuesen estudios previos a la realización original.

3. EXCULTURA EXENTA.

3.1 MATERIALES Y TÉCNICAS:

El material por excelencia era la piedra caliza. Ésta era fácil de trabajar, se usaban escoplos de cobre, que serán de bronce más tarde, taladros de varios tipos, sierras y azuelas. Las piedras duras tenían que trabajarse con distintos métodos, sobre todo, encendiendo fuegos dentro de cercos de adobe, mojando constantemente la piedra calentada y golpeando las superficies con mazos de pedernal envueltos en mimbre o con guijarros duros que fueron sustituidos por mazas de hierro en la época tardía.
Se remataba puliendo la superficie con cuarcita u otra piedra granular semejante, terminando la operación con polvo de cuarzo muy fino a modo de raspador.
La madera muy utilizada en la escultura de pequeño tamaño, se tallaba con azuela y escoplo y se recubría de una fina capa de yeso que se pintaba o se cubría con pan de oro.
La escultura de cobre debió realizarse martilleando el material sobre un núcleo de madera.
Con la introducción del bronce en el Imperio Medio ya se realizan estatuas de este material, utilizando el método de cera perdida que también se empleaba para el oro y la plata. En el Imperio Nuevo se vaciaban las estatuas de bronce en torno a un núcleo de arcilla que permitía un ahorro de este material tan caro.

3.2 LA ESCULTURA OFICIAL O LA PLÁSTICA AL SERVICIO DEL PODER.

  1. Entre El Periodo Protodinástico Y El Imperio Antiguo.
La escultura en bulto redondo tardó en alcanzar la perfección. En un principio solo había pequeñas figurillas en marfil, herencia de tiempos predinásticos.
Alcanza la perfección canónica antes que la privada.
Esquematización del cuerpo. Espiritualidad, hieratismo y sentido estático de la eternidad, mirada al infinito, frente elevada, brazos pegados (no romperse si no afecta al difunto).
Técnica de cuadrícula (bloque en prisma cuadriculado, unidades de medida: mano cerrada o puño, brazo extendido o codo).
Majestuosidad omnipotente del rey. Monumentalismo.
La escultura real renunciaba a narrar y se limitaba a presentar al faraón-dios de manera atemporal, con la mirada fija en la eternidad y sin reflejar ningún sentimiento.
La escultura siempre obedece a las leyes de la frontalidad que contribuye a realzar la impresión de calma y poder. Lo único que distingue unas estatuas de otras son las caras y la variedad de rostros prueba que son retratos, además la consideración de que la estatua era el soporte material de Ka del faraón difunto, implica que el Ka reconociese las estatuas.
Escultura sedente del faraón Khasekhemui: con Khasekhemui (último rey tinita) aparecen ya las estatuas sedentes en actitud clásica del arte egipcio (trono macizo, puños cerrados, brazos pegados, planificación cúbica y concepción previa basada en vistas octogonales).
Estatua del faraón Djoser: hallada en el serdab de su tumba, es la primera imagen tridimensional de tamaño natural de un monarca egipcio que conocemos.
Estatua del faraón Kefrén: Obra maestra de los inicios del Imperio Antiguo, sentado en su trono de leones, con el halcón Horus detrás de él.
 El retrato aparece con Didufri. Son estatuas "presentativas”, que muestran al faraón-dios de forma atemporal, con la mirada fija y sin expresar sus sentimientos. Se han encontrado numerosos rostros. El cuerpo es el soporte del Ka (rostro), y el ka debe de conocer su propio rostro. Se caracteriza por su realismo.
Diada y triada de Micerinos: Nuevo canon, con un faraón, mas esbelto y atlético. Primeras manifestaciones de la belleza femenina en el arte.
Figura de esquisto de Pepi I: arrodillado con dos vasijas de libación, registra grandes innovaciones en el aspecto icnográfico, que aparecerá a partir del final de este periodo.

  1. EI Periodo Intermedio y el Imperio Medio.
El I Periodo Intermedio fue una época de turbulencias políticas incrementado por un periodo de sequía, cuya consecuencia inmediata fue la hambruna. Esto puso e crisis el sistema político de Egipto y la realeza queda eclipsada, lo cual explica la ausencia de estatuaria real de este periodo.
Mentuhotep II, es el que restablece la institución faraónica (Escultura sedente del faraón Mentuhotep; pintado de negro, quizás porque en esos momentos la religiosidad se dirigía hacia el dios Osiris, asociado a las crecidas del Nilo), pero las características novedosas del Imperio Medio no se manifiestan hasta la siguiente dinastía. Su estatuaria ha llegado hasta nosotros en grandes cantidades y con incorporación de nuevas características iconográficas y simbólicas:
-          Falda tableada y la peluca con bucles cortos.
-          Amplio manto y falda varonil de tablón rectangular, falda masculina que nace bajo los pectorales y llega hasta los tobillos.
-          Peinado tipo Hathor en las mujeres.
-          Túnica femenina de gala con hombreras decorada por bandas horizontales y el cuerpo y la falda por verticales.
-          Estatuas sedentes con las manos planas extendidas por encima de la rodilla.

La estatuaria real se manifiesta en dos vertientes, la oficial y la funeraria.
Del primer grupo de escultura oficial podemos distinguir varios tipos:
-          Esculturas osiríacas, colosos de hasta 5m de altura que presentan al monarca muy envarado; Escultura sedente de la reina Nofret.
-          Renace la esfinge pero personalizadas; Esfinge del faraón Amenemhet III (aparece una variante iconográfica, ya que no incluye el claft, con lo cual las crines y las orejas del animal hacen que predomine la fiera sobre el hombre.
-          Grupos escultóricos en los que el dios y el faraón están en contacto y cuyo significado no puede ser otro que la personificación de la protección divina y el reconocimiento de haber sido elegidos por ellos.
-          En actitudes activas oferentes u orantes, cuando se quiere manifestar que están encargados del culto a los dioses, y en actitud pasiva sedente cuando son objeto de culto.
-          Curiosas esculturas, que se representa al faraón con vestimentas singulares, relacionadas con los sacerdotes de cultos específicos.

La escultura funeraria real tiene influjos evidentes del Imperio Antiguo. Pero hay que destacar los rostros individualizados con detalles faciales muy marcados, que trasmiten la edad del monarca, cuyos rasgos son fácilmente reconocibles.

  1. El II Período Intermedio y el Imperio Nuevo.
Durante el II Periodo Intermedio no se conocen aportaciones novedosas en la escultura, ya que los monarcas usurpan esculturas de los reinados anteriores y sólo al final del periodo comienza a anticiparse lo que será el Imperio Nuevo.
Con la XVIII dinastía se inaugura una nueva etapa de unidad y esplendor,  se observan impulsos culturales llegados desde fuera, como consecuencia de la gran expansión geográfica.
Durante el Imperio Nuevo las imágenes de los faraones aumentan en número y proceden de tumbas y templos. En estos últimos es donde encontraremos la novedad del periodo: los colosos, que pueden estar en pie, sedentes y muniformes. Son objeto de oración, imagen del rey como poderoso mediador entre el hombre y la divinidad.
En los templos los distintos tipos de esculturas y su lugar de aparición manifiestas los distintos aspectos del culto y tienen un significado concreto que se manifiesta en la ubicación e iconografía (por ejemplo en los lugares por donde pasaban las procesiones había imágenes del rey como portador de báculos que reproducían al monarca.)
En cuanto al aspecto formal de las figuras, también tienen un simbolismo con la dualidad del país. Hay estatuas realizadas en piedra arenisca silicatada, con la corona roja que representa al Bajo Egipto; otras han sido realizadas en granito rojo, con la corona blanca del Alto Egipto.
Se puede dividir el Imperio Nuevo en tres periodos:
-          dinastía XVIII, donde se continúan las antiguas tradiciones, pero con cierta tendencia hacia un canon más alargado y se observan algunas innovaciones en el atuendo, como la corona azul con la que se toca el faraón y el cetro de lirio en manos de la reina.
-          El periodo amarniense, caracterizado por las innovaciones religiosas impuestas por Akenatón que tuvieron un claro reflejo en el mundo de la cultura material. En la escultura de bulbo redondo refleja la ruptura de los ideales por los que se regía la figura del faraón y pasan del realismo a la deformidad. Las peculiaridades físicas del faraón se distorsionaba, hasta rayar la caricatura, todo esto se evidencia en “los colosos de arenisca”, donde la apariencia física caricaturesca es el resultado del intento de representar al rey como una especie de símbolo de fertilidad andrógino y bisexual, por lo que las distorsiones del cuerpo humano en época amarniense no se deben al realismo, sino a un simbolismo religioso. También se manifiesta en las esculturas de Nefertiti, en las que se acentúa el erotismo y dotada de gran belleza.
-          Periodo ramesida. A partir de la XIX dinastía la estatuaria real entra en una gran decadencia, las obras son colosales pero inexpresivas. La época de Ramses II muestra una gran variedad de estilos y de calidades.

  1. Entre el III Periodo Intermedio y la Baja Ëpoca.
Surgen una serie de efímeras dinastías de muy diverso origen así como de periodos de dominaciones extranjeras hasta el advenimiento de la época saíta, etapa que concluye con la conquista del país por los persas. En esta fase el país vuelve de nuevo a dividirse en dos. Dada la implacable decadencia cultural los sacerdotes como guardianes del saber, tornan su mirada hacia los modelos del pasado, retomándose formalmente la estética del Imperio Antiguo y Medio, lo que no excluyó la creación de obras imbuidas de un estilo propio original. En esta época aparece un nuevo personaje, son las denominadas consortes divinas, que eran jóvenes princesas que se unían en matrimonio con los sumos sacerdotes de Amón.
En la Época Ptolemaica, se constatan dos tipos de producciones, en el Alto Egipto, se observa una continuación del arte tradicional egipcio, mientras que en la zona de Alejandría las creaciones son griegas con algún detalle egipcio.

3.3 LA PLÁSTICA PRIVADA O EL CAMINO HACIA LA INMORTALIDAD.

En el Imperio Antiguo las estatuas funerarias abarcan también el ámbito privado. La funcionalidad de estas estatuas era la de reemplazar el cuerpo del difunto y recibir las ofrendas. En líneas generales podemos resumir los siguientes tipos:
-          Esculturas estantes, en las que los hombre están en actitud de caminar, mientras que las mujeres mantienen las piernas juntas o dando un paso corto.
-          Esculturas sedentes sobre un bloque en forma de cubo o prisma rectangular, los brazos doblados reposan en las piernas.
-          Estatuas tipo escriba que nos presentan a los hombres sentados sobre una esterilla o en el suelo con las piernas cruzadas. Si tiene un rollo de papiro se denomina lector, si además tiene un junco en la mano se le llama escriba.
-          Cabezas de repuesto, son cabezas humanas de tamaño natural halladas en las tumbas de la IV dinastía, de gran realismo, se situaban en el fondo del foso que conduce a la cámara funeraria. No existe consenso sobre su significado.
Las estatuas pueden se individuales o en díadas o tríadas. En algunos casos en actitudes cariñosas y además pueden estar acompañados por los hijos.

Durante el Imperio Medio, la estatuaria privada no solo estará en tumbas sino también en templos. Existen dos tipos de esculturas para participar en el culto:
-          La estatua-cubo, que muestra al personaje sentado en el suelo con los brazos cruzados sobre las rodillas juntas y envuelto en una capa que sólo deja al descubierto la cabeza y las manos.. Se piensa en la producción en masa que los devotos compraban y personalizaban escribiendo su nombre para depositarla como ofrenda votiva en el templo.
-          Las estatuas erguidas de final del periodo, personifican a sacerdotes o altos funcionarios que en realidad también participaban del culto.

Durante el Imperio Nuevo, la escultura particular puede articularse, según los lugares de procedencia en tres bloques diferentes:
-          Procedentes de los templos, donde estaban situadas en los patios y expresan el deseo de participar en las ofrendas diarias. El repertorio consta de estatuas sedentes, orantes y escribas, estatuas naóforas y estatuas-cubo.
-          En  las viviendas de esta época se constatan lugares de culto con pequeñas imágenes de dioses y otros denominados bustos de los ancestros.
-          Esculturas procedentes de ámbitos funerarios, que pueden estar; en el nivel superior, en un nicho en la fachada de la tumba se sitúa un estelóforo con himno solar, cuya función es el culto Solar. En el nivel intermedio, es decir en el patio y las cámaras interiores de la tumba que esta destinado al culto del difunto, se sitúan las estatuas de orantes, del dueño y la familia. Mientras que en el nivel inferior se integran las dependencias de enterramientos, están las estatuas erguidas del dueño y su esposa, y en algunos casos las denominadas concubinas, que son estatuillas femeninas yacentes en camas.
En el Periodo Tardio, abundara la escultura particular, con modelos recogidos del pasado, y con la creación de obras imbuidas de un estilo propio original.

4. EL RELIEVE Y LA PINTURA.

El egipcio prefería el relieve pintado, pero su ejecución no siempre era posible; así se recurría únicamente a la pintura en los casos en que la piedra era de mala calidad o la economía del propietario no podía costear la ejecución de relieve.
La decoración de las tumbas se efectuaba con el único propósito de proveer al propietario de todo lo necesario para vida de ultratumba.
La variada temática de la decoración la convierte en una fuente fundamental para conocer las costumbres y creencias egipcias.

 4.1. CÁNONES Y PROPORCIONES.

Tras los estudios de Lepsius y posteriormente Invernen, quedó demostrado que el canon egipcio es la figura humana en pie y que sus medidas se fundan en la mano y en el antebrazo, con la consecuente simbología ya que son  los miembros corporales que crean las cosas.
Se realiza una cuadrícula como trazado previo, cada cuadro de la cuadrícula es siempre igual a un puño. Otra medida egipcia es el cubito pequeño, que se utiliza para la figura humana, cuatro cubitos pequeños, equivale a 18 puños o cuadrados. Junto a este se halla el cubito real, que equivale a la longitud del antebrazo mas la mano extendida, esta medida se aplica solo a edificios reales.
En la época Saíta hay un cambio de canon humano que pasara a medir 21 puños o cuadrados, que coincide con el griego del s.V, aunque éste se expresa en pies.

4.2. RELIEVE: MATERIALES Y TÉCNICAS:

Las paredes se forraban de placas de caliza durante el Imperio Antiguo y Medio y arenisca en el Imperio Medio y se rellenaban las junturas con yeso, puliéndolo a continuación.
El relieve era de dos tipos: bajorrelieve y el relieve en hueco. El primero consiste en tallar la superficie que rodea a las figura, de forma que éstas destacan sobre el fondo plano. El segundo era característico de exteriores con intensa luz solar, realizado en piedras duras, donde los perfiles de la figuras se graban sobre la superficie.
El relieve realizado en piedra blanca podía pintarse, previa aplicación de una capa de yeso.

4.3. LA PINTURA: MATERIALES Y TÉCNICAS:

Se caracteriza por un fuerte contraste de colores, esto se manifiesta tanto en la elección de materiales, como el lapislázuli, la malaquita, el basalto, el granito, etc., como en la aplicación del color a los materiales que carecían de él.
La pintura se ejecutaba sobre superficies enyesadas, que tenían una capa previa de paja y barro. Después se dibujaba una cuadrícula que permitía realizar las figuras según el canon establecido, delineaban escenas y decoraciones que posteriormente se rellenaban de color. Finalmente los especialistas delimitaban de nuevo los contornos con pintura rojiza o en negro muy intenso.
Los colores básicos proceden de sustancias minerales; cal y yeso para los blancos, el carbón para los negros, el ocre para los rojos y amarillos, el cobre para el verde y para obtener el azul se usaba un compuesto de sílice, cobre y calcio, denominado frita egipcia o azul egipcio. Era una especie de temple en el que los pigmentos se diluían en una cola soluble.
Los pincele eran de un junco fino trabajado. Y otros materiales de distinto grosor para trabajos menos delicados.
La pintura no sólo se aplica a las paredes o bajorrelieves, sino otros muchos objetos: esculturas, estelas, papiros, el lino y el mobiliario.
Las ostrakas, merecen mención especial; son pequeñas placas de caliza, utilizadas para escribir o para hacer dibujos, sin cánones de muy variada índole.

4.4. EVOLUCIÓN DEL RELIEVE Y LA PINTURA.

A) EL SIMBOLISMO DE LOS RELIEVES Y PINTURAS PROTODINÁSTICAS.

La iconografía egipcia no es meramente decorativa, sino que puede interpretarse a la luz de una de las ideas básicas del estado egipcio:
-          Así tenemos la idea de contención del desorden, con la representación de animales luchando contra sí o contra un héroe que blande una maza.o bien  en las escenas en las que el rey captura aves salvajes y cuyos textos y contextos dejan claro el simbolismo de contención del desorden.
-          La armonía y el orden se manifiestan con los frisos con procesiones pacíficas de animales. Las figuras en parejas, también simbolizan el equilibrio y la armonía.

Los principales soportes sobre los que se realizan estos relieves y pinturas son sobre los murales de tumbas y otros objetos religiosos como los cuchillos, de uso ritual o ceremonial o las paletas de cosméticos de esta época, que se piensa que se usaban como elementos conmemorativos o rituales utilizadas para unción de las imágenes de los dioses en el culto.
La paleta de Narmer, es la más conocida, cuya iconografía hace referencia a la unificación del país. Es la primera reproducción conocida de un personaje histórico identificado por su nombre. El halcón (Horus) dios local del Alto Egipto aparece victorioso sobre las plantas de papiro, símbolo del Bajo Egipto. Una cola de toro cuelga del cinturón de Narmer. Notorio sentido del orden, se divide en bandas horizontales o registros. Organización y jerarquización social. Ley de la frontalidad.
Ya en el periodo Tinita aparecen las estelas que proceden de contextos funerarios, la de mejor calidad es la estela de Djet, conocido como el Rey Serpiente, se representa al dios halcón Horus erguido sobre un rectángulo que representa el cerco y la fachada del palacio. El simbolismo es evidente: la protección de la divinidad sobre el rey y la iniciada monarquía egipcia.

B) LA DECORACIÓN DE LAS TUMBAS PRIVADAS.

Las primeras escenas presentan al propietario de la tumba sentado a la izquierda de una mesa cubierta de ofrendas, las inscripciones nos informan de su nombre sus títulos y  sobre la calidad de las ofrendas.
Estas escenas inicialmente ocupan el espacio de la falsa puerta y con el paso del tiempo se extienden por toda la capilla funeraria, ampliando también el repertorio iconográfico; El programa iconográfico de la capilla funeraria está organizado según unos cánones prefijado. La pared se divide en distintos campos, supeditados unos a otros y las escenas se sitúan en franjas horizontales delimitadas a los lados por una gran viñeta rectangular dispuesta a lo alto de la pared. La imagen del titular de la tumba está fuera de referente temporal, sin embargo si existe una relación cronológica entre los registros, así los superiores son los más tempranos y éste hecho se observa claramente en las escenas agrícolas, cuya sucesión se atiene a las estaciones del año y lo mismo sucede con las escenas de ganadería o fabricación del vino.
Existe una serie de temas que se repiten en la mayoría de tumbas con un significado simbólico muy claro, la supervivencia en el más allá:
-          Ritual de “apertura de la boca”, se realiza la ofrenda de carne, asada o cocida, que tras la ceremonia se destina al consumo de los sacerdotes. Dada la importancia de esta ceremonia siempre se representan escenas de la matanza.
-          Las escenas de artesanado y mercado están también relacionadas con la demostración de la pertenencia del difunto a una elite social, aunque también pueden interpretarse como la caracterización simbólica de las ofrendas.
-          Hay otras representaciones propias del culto funerario, como el cortejo fúnebre, los rituales previos al enterramiento, el viaje al hermoso Occidente.
-          Por último, una representación con carácter simbólico es la espesura de pairos, que debe entenderse como el lugar de renacimiento y vivificación.

Durante el Imperio Medio, para la decoración de las tumbas privadas se prefiere la pintura al relieve, aunque conviven ambas técnicas.
Desde el punto de vista estilístico, se renuncia a la línea continua de los registros y se sustituye por líneas cortas que actúan de base para personas o escenas aisladas. Hay algunos intentos de perspectiva.
Se incluyen nuevos temas como la peregrinación Abydos, escenas de luchas y batallas, y la mujer del propietario pintada a la misma escala, que participa activamente en ciertas ocupaciones como el juego o la danza.
En el Imperio Nuevo, la pintura se utiliza mucho más. Durante el periodo posterior a Amarna , se observa un pluralismo de estilos relacionado con la temática, y así la pintura se utiliza para las escenas de la vida del dueño de la tumba, mientras que el bajorrelieve, el relieve hundido y el relieve modelado en estuco se reservan para las escenas de contenido religioso.
-          Las tumbas privadas tebanas, distinguen en sus tres niveles arquitectónicos sus correspondientes funciones simbólicas; el nivel superior está relacionado con el culto solar, el nivel intermedio se considera el monumento social del dueño de la tumba y se destina al culto y a las festividades y en el nivel inferior, con las dependencias subterráneas para enterramientos, la decoración se centra el culto osiríaco.
-          Las tumbas privadas del periodo Amarna, están decoradas con relieves pintados y en relación a su temática hay una ausencia total de los temas que hacen regencia al renacimiento, la temática esencial de este periodo es la familia real en diversas actitudes y la entrega de recompensas al propietario por parte del faraón reinante.
-          Tumbas perdidas de Menfis, las más conocidas son la de Horemheb y la de Maya,De la primera se conocen numerosos relieves, considerados como los más interesantes del Imperio Nuevo, con figuras superpuestas y de sitintos rasgos raciales.
En la de la Baja época, la tumbas son adornadas con bajorrelieves retoman las antiguas tradiciones y la temática se cié a los textos funerarios y religiosos. Aunque se observa una copia de los bajorrelieves del Imperio Antiguo, los cánones y proporciones de esta época son mucho más estilizados.
Ya en el periodo grecorromano, se manifiesta un importante cambio en la actitud de los fieles ya que se subrayan cualidades como la piedad, el éxito y la felicidad terrenal. Es en este momento cuando la pintura alcaza un momento álgido en la serie de retratos de momia, conocidos como los retratos de El Fayum.

C) LA DECORACIÓN DE LAS TUMBAS REALES Y LOS TEMPLOS FUNERARIOS.

En el Imperio Antiguo, la decoración de las tumbas, no se han conservado en muy buen estado, sólo el conjunto de Pepi II conserva la decoración en su conjunto, y nos demuestra el predominio de los jeroglíficos denominados “Textos de las Pirámides”, donde se hace referencia al destino del faraón en el Más Allá. También aparecen las típicas escenas cinegéticas, guerreras victoriosas o en compañía de los dioses y en el santuario la representación de los productos alimenticios que deben nutrir al faraón en el Más Allá, asegurando su supervivencia.
En el Imperio Medio, quedan pocos relieves conservados, aunque demuestran un alto nivel técnico, los temas serán los característicos de la época anterior. Si bien la iconografía permanece inalterable, existen diferencias en los cánones de los personajes, ahora más musculosos, y los jeroglíficos aumentan de tamaño.
En el Imperio Nuevo, las tumbas de la dinastía XVIII solamente decoran las paredes y los pilares de la cámara funeraria y la antesala de ésta. Las imágenes son una copia de los papiros que contenían Los Libros del Inframundo, el techo plano se decoraba con un cielo estrellado que representa la esfera celeste, en contraposición al mundo subterráneo plasmado en las paredes.
En el periodo Amarna, la única tumba real que se conoce es la de Akenatón, donde la decoración de las estancias no existe ningún motivo alusivo al mundo de ultratumba y los temas conservados son imágenes relacionadas con las princesas y el duelo en el que se sumió su familia.
En el periodo ramesida, se decoran todas las instalaciones de la tumba y todas poseen un programa iconográfico semejante. Hay un regreso a la tradición, tanto a nivel ideológico como artístico, las campañas y victorias de RamsesII , quedan reflejados en todos los relieves de su época, realzando su gran labor política y constructora.
Destacan las pinturas y relieves de la tumba de Nefertari en Tebas, sorprendente sombreado de algunas figuras que las dota de un mayor sentido volumétrico que el suele ser habitual en la pintura egipcia.
Durante el Imperio Nuevo los templos funerarios se construyen en la zona Oeste de Tebas y las tumbas, en el Valle de los Reyes. El templo funerario paradigmático de esta época es el de la reina Hatshepsut en Deir el Bahari, en el que se unen las novedades arquitectónicas y las relativas a la temática decorativa. Iconográficamente se refleja aspectos tales como el culto y manutención de los dioses, pero sobre todo la legitimización en el trono de la reina demostrando la vinculación directa con Amón Ra.
El conocimiento de las tumbas reales posteriores al Imperio Nuevo es muy escaso y no ofrecen nada diferente de lo ya visto en épocas anteriores.

D) LA DECORACIÓN DE LOS TEMPLOS

Los templos en Egipto simbolizaban y garantizaban la existencia y perpetuación de la creación que se aseguraba mediante el culto y la celebración de festividades y por el poder mágico de las imágenes.
En el Imperio Antiguo, se erigen templos a algunas divinidades, cuya decoración relivaria subraya el poder del dios y del soberano que lo representa. En esta época aparecerá por primera vez el tema de la evocación de la naturaleza, mediante la personificación de las estaciones.
Durante el Imperio Medio se reforman la mayor parte de los antiguos templos en todos los centros puntuales del país y se erigen otros. La capilla Blanca de  Karnak es un claro ejemplo de la calidad de los relieves áulicos de esta época.
Durante el Imperio Nuevo, la temática decorativa exterior se centra en las escenas de guerra acompañadas de largas inscripciones históricas en las que la representación del faraón victorioso tiene una función claramente apotropaica de alejamiento de las fuerzas del mal de la zona del templo. En el interior las escenas mantienen el carácter religioso, ofrendas y sacrificios.
En el periodo Amarniense desaparecen todos los temas anteriores. Hay dos ideas que se manifiestan de forma recurrente, la religión atoniana y la persona del rey asociada a su familia a quienes Atón dispensa sus rayos benefactores. Desde el punto de vista estilístico hay que destacar ciertas novedades como la denominada técnica de superposición y las posturas de las figuras, casi siempre en movimiento. Son curiosas las numerosas figuras de animales y las representaciones de elementos vegetales que deben interpretarse como criaturas de Atón.
La época ptolemaica y romana significa un importante renacimiento en la arquitectura religiosa y la decoración de los templos atiende a dos temáticas distintas: ofrendas a los dioses por parte de los monarcas y las divinidades que purifican, coronan o entregan la monarquía al rey.

E) LA DECORACIÓN DE LOS EDIFICIOS CIVILES: PALACIOS Y CASAS PRIVADAS.

Son muy escasos los restos que adornaban casas y palacios. Las paredes de adobe estaban pintadas con dibujos y escenas de vivos colores, aunque con una técnica poco depurada que consistía en la simple aplicación de una capa de yeso sobre el adobe.
En cuanto a la temática, en lo techos abundaba la fauna y otros motivos ornamentales no figurativos, en los suelos también se decoraban con imágenes de animales y de prisioneros que eran pisoteados porlos habitantes.
En e palacio de Tell el Amarna, hallamos motivos relacionados con la naturaleza, en particular plantas y aves, pero también aparecen escenas de la familia real en actitudes cotidianas, con sus características iconográficas del periodo de Amarna. Los habitantes de Tell el Amarna también decoraron sus casas de guirnaldas florales y frisos con animales, destacando la figura de Bes. Además tenían en sus casas pequeñas estelas a modo de altares que representan a la familia real captados en escenas íntimas y actitudes cariñosas que son únicas en la iconografía egipcia y que muestran aun faraón mas humano.

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